Buenos Aires, 23 septiembre (NA) – La Corte Suprema de Justicia rechazó un planteo de José Alberto Samid contra su condena a cuatro años de prisión por integrar una asociación ilícita que evadió impuestos en la venta de carne vacuna. La defensa del empresario matarife había insistido con la prescripción de la causa y cuestionado la excesiva duración del proceso, pero los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti desestimaron la presentación. Rosatti, presidente del máximo tribunal, consideró inadmisible el planteo, mientras que Rosenkrantz y Lorenzetti señalaron que el pedido de la defensa constituía una reedición de argumentos que ya habían sido rechazados previamente y habían adquirido firmeza. En abril de 2019, el Tribunal Oral en lo Penal Económico rechazó los planteos de prescripción y condenó a Samid a cuatro años de prisión. En el mismo juicio, la contadora María Susana Romero recibió una pena de tres años y medio, mientras que Claudio Pileo y Alicia Samid fueron condenados a tres años en suspenso. Según el fallo, se tuvo por probado que los integrantes de la asociación ilícita constituyeron o administraron, por sí mismos o mediante terceros, más de una decena de sociedades vinculadas con la comercialización de carne vacuna para apropiarse indebidamente o evadir tributos correspondientes al Estado Nacional. La organización funcionó al menos entre 1993 y 1996 y, a través de esas sociedades, operaba en el mercado de la carne sin cumplir con las obligaciones fiscales y ocultando la identidad de los sujetos obligados. Las defensas apelaron las condenas, pero la Sala IV de la Cámara Federal de Casación Penal rechazó los recursos vinculados con la prescripción y la sentencia condenatoria. La defensa de Samid recurrió entonces a la Corte Suprema e insistió con la prescripción, planteo que finalmente fue rechazado. Alicia Samid también había apelado ante la Corte, aunque luego desistió de su recurso. El máximo tribunal rechazó además la presentación realizada por la defensa de María Susana Romero.