Luciano De Cecco, jugador y emblema de la selección argentina de vóley masculino, pasó por el programa La noche de TyC Sports y reveló detalles de su lucha contra la depresión. Hace un tiempo, en una entrevista con Clank!, el armador de 38 años había revelado que se trató en terapia debido a problemas de salud mental que lo llevaron a tener “pensamientos suicidas” y llegó a detallar que hasta llegó a comprar pastillas “por si acaso”.
“¿Si ya tiré las pastillas? Sí, en la mudanza del anteaño pasado. Pero sin querer, no las encontré después cuando las fui a buscar. Porque las había dejado como motivación para acordarme de dónde venía y para nunca volver a ese lugar. Igual estaban encintadas y tenían la palabra ‘no’. En la mudanza, se me perdieron", contó a corazón abierto el voleibolista albiceleste que fue bronce en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Más tarde, prosiguió: “Durante años, tuve una cinta en el cajón que decía ‘no’. Entonces, cuando abría el cajón, donde generalmente pongo el teléfono cuando me voy a dormir, levantaba el teléfono y decía ‘no’. Y eso me recordaba. Después ya pasó”.
Por otra parte, De Cecco se refirió a la importancia de comunicar lo que le estaba sucediendo y cómo impactó en su entorno el relato de su experiencia personal: “Tuve un montón de mensajes por redes sociales. De allegados que me escucharon hablando en Clank, diciendo que los salvé, y cosas así un montón. Me dio ganas de poder contarlo más asiduamente cuando me preguntaban. Antes tiraba algunas cositas, ahora cuento más. Les pasa a un montón de deportistas, lo más importante es tratar de charlarlo. Y ser curiosos como compañeros, entender que hay mecanismos que pueden sacar chispas de algo y que algo le puede cambiar la vida a alguno”.

De Cecco, quien acaba de participar en el Sudamericano en el que Argentina se colgó la medalla de plata tras caer en la final ante Brasil, resultado con el que igualmente el equipo nacional obtuvo el pase al Mundial 2027, había confesado que su crisis se prolongó durante ocho meses, mientras continuaba su carrera en Europa. Su recuperación comenzó cuando decidió cambiar el lugar que ocupaba el deporte en su vida: “Le di menos importancia al vóley y más a mí”. Y también destacó el apoyo de una jugadora de vóley y una charla anónima por zoom con otras personas.
De Cecco relató que, al regresar al club Lube Civitanova de Italia, empezó a tener pesadillas, taquicardia y miedo a dormir con la luz apagada. Consultó a un psicólogo y comenzó un tratamiento con su psicoanalista, aunque afirmó que terminaba las sesiones sintiéndose peor. El capitán mantuvo la situación en secreto mientras entrenaba y competía casi sin dormir. Su entrenador notó el cambio, lo invitó a cenar y le preguntó qué le ocurría; De Cecco le contó lo que atravesaba y le pidió que no se lo comunicara a su familia.
En diálogo con el programa Clank Media, también dijo que nunca tomó medicación porque debía seguir compitiendo y corría riesgos de incurrir en doping. Después de ganar la Copa Italia y alcanzar las semifinales de la Champions, les contó a sus compañeros lo sucedido y varios se molestaron porque no había hablado antes con ellos. “Yo soy parte de los que no hablan de salud mental, pero invito a todos a que hablen. He tenido pensamientos suicidas, hasta me compré unas pastillas por si acaso. Llegué a tocar el punto más bajo”, afirmó en su momento.
En otra entrevista exclusiva con Infobae, también había admitido sobre su rehabilitación: “El día que dormí ocho horas seguidas me di cuenta de que estaba mejorando. Habíamos hecho estudios médicos con el equipo a la mañana y nos habían dado la tarde libre. Mi mamá estaba en casa y me estaba ayudando a organizar la ropa de sponsors que me había llegado. Me recosté y me quedé dormido. Dormí desde las 4 y media de la tarde hasta las 12 de la noche. Literal. Me levanté sorprendido. Empecé a andar mejor, a recuperar peso y a dormir. No tenía sueños raros y no tenía miedo a dormirme sobre todo. Me parece increíble que haya podido contarlo”.
Líneas de prevención y asistencia en Argentina:
- Centro de Asistencia al Suicida (CAS): 135, línea gratuita desde Capital Federal y Gran Buenos Aires. Desde todo el país: (011) 5275-1135 o 0800-345-1435.
- Emergencias médicas: 107 SAME en CABA y zonas con cobertura operativa.




