
Cristian Kily González sorprendió con su reflexión sobre el futuro de Lionel Messi. El entrenador del Inter Miami, en la conferencia de prensa posterior al empate 2-2 ante San Diego FC por la temporada regular de la Major League Soccer (MLS), fue consultado sobre la posibilidad de que el astro vuelva a Newell’s Old Boys antes de colgar los botines, y su respuesta combinó afecto, respeto y una dosis de humor.
“Somos los dos de una ciudad muy futbolera, de mucha pasión. Los dos identificados con distintas camisetas, pero hoy estamos juntos. Yo lo único que, desde que llegué, que lo conozco, sólo quiero que él sea feliz”, dijo el Kily. La frase era elocuente, pero el técnico fue más lejos.
“Es una decisión exclusivamente de él. Con lo que él desee hacer, de mi parte va a tener siempre el apoyo. No solamente hoy por ser el entrenador de él, sino que lo hice siempre. Sólo quiero que disfrute, y si le toca o si decide ir para Rosario y jugar, por mí que no, pero siempre voy a acompañarlo de la mejor manera”, afirmó el DT de 52 años en la sala de prensa del NU Stadium.
El guiño al Central no pasó desapercibido. González es un emblema de Rosario Central —tanto como jugador como entrenador— y ese “por mí que no” ante la eventual llegada de Messi a la vereda de enfrente fue leído como una chicana futbolera, tan rosarina como inevitable. Sin embargo, el técnico tuvo el cuidado de subrayar que su respaldo al delantero está por encima de cualquier rivalidad: cualquier camino que elija la Pulga contará con su apoyo.
El contexto del diálogo importa. Las Garzas llegaron al partido contra San Diego con el impulso de la reciente consagración en la Campeones Cup ante Cruz Azul —el cuarto título de la franquicia en toda su historia—, y en el NU Stadium disputaron lo que fue una montaña rusa. San Diego se adelantó a los 12 minutos por medio de Anders Dreyer, Messi empató con un tiro libre venenoso desde la derecha, Luis Suárez puso el 2-1 con un remate cruzado tras un pase de Rodrigo De Paul, y fue el propio Dreyer quien, sobre el final, decretó el 2-2 definitivo.
González reconoció que el resultado le dejó malestar. “Estoy enojado porque no pudimos ganar”, señaló el técnico. Más allá del sabor amargo, Messi volvió a ser protagonista del juego. A sus 39 años acumula en esta temporada 40 partidos, 34 goles y 18 asistencias, cifras que sostienen su jerarquía intacta dentro de la liga norteamericana. Con el trofeo de la Campeones Cup, además, elevó su palmarés a 48 títulos oficiales como profesional, distanciándose aún más en el podio histórico de futbolistas más ganadores.
La despedida de la Selección y la incógnita sobre su futuro en el fútbol
El escenario en torno a Messi resulta cargado de simbolismo en estos días. Tras un 2026 que incluyó un Mundial en el que marcó 8 goles con la Selección Argentina, aunque sin alzar la copa, el delantero anunció su retiro del equipo nacional. Lionel Scaloni lo incluyó en la convocatoria para los próximos amistosos de la fecha FIFA, pero solo disputará el partido ante Benín, el 6 de octubre en el Monumental: será su último con la selección argentina después de 21 años y más de dos centenares de partidos con la camiseta albiceleste.
Con ese capítulo a punto de cerrarse y los contratos vigentes en Miami como único horizonte concreto (el vínculo vence en 2028), la pregunta por Newell’s no es nueva pero cada vez suena más cercana. Vale recordar que, hace casi un mes y medio, falleció Jorge Messi, papá del astro rosarino.
Antes del amistoso de selecciones, Inter Miami tiene un compromiso más en la MLS: el domingo 27 de septiembre visitará a Columbus Crew a las 20:00 (hora argentina).




