En General Galarza, un pequeño pueblo de menos de 7 mil habitantes cerca de Gualeguay, Fabián Neme se convirtió en uno de los pioneros del Muay Thai en Entre Ríos. Su historia arrancó a los 16 años, cuando un amigo lo invitó a probar kickboxing. Al principio dudó, pero terminó encontrando en el arte marcial tailandés su verdadera pasión y un estilo de vida.

Hoy, Neme dirige su propio gimnasio, Neme Team, dedicado exclusivamente al Muay Thai. Allí entrena a peleadores amateurs y Proam que ya lograron destacarse en el circuito nacional.

Además, es profesor en el colegio San Martín de General Galarza y licenciado en administración, título que obtuvo en Rosario.

Fabián Neme durante un combate en su paso por Tailandia. (Foto: IG @maxmuaythai.th)
Fabián Neme durante un combate en su paso por Tailandia. (Foto: IG @maxmuaythai.th)

Su rutina diaria arranca a las 6:00 y se reparte entre el colegio, los entrenamientos personales y las clases en su gimnasio, donde también prepara a los competidores más avanzados.

El Muay Thai, a diferencia del kickboxing, permite el uso de codos y rodillas, lo que lo vuelve más exigente y riesgoso. “Muchos le esquivan por eso, pero a mí me atrapó”, cuenta Neme, que también destaca la importancia de la experiencia para manejar la presión y los nervios de cada pelea.

El camino del Muay Thai: de Entre Ríos a Tailandia

El recorrido de Neme en el Muay Thai no fue sencillo. Al principio, en su pueblo solo se practicaba kickboxing, pero con el tiempo el Muay Thai empezó a ganar espacio.

“Muchos le esquivan por los codos y las rodillas, es un deporte más fuerte y uno termina más lastimado”, cuenta. Sin embargo, eso no lo detuvo: se capacitó, peleó sus primeras competencias y, tras mudarse a Rosario para estudiar, siguió entrenando en distintas escuelas de la zona.

El entrerriano encontró en la disciplina un estilo de vida. (Foto: IG @maxmuaythai.th)
El entrerriano encontró en la disciplina un estilo de vida. (Foto: IG @maxmuaythai.th)

La experiencia internacional llegó con el tiempo. Neme recuerda como sus peleas más duras, las que disputó en México, en el WBC, frente al Conejo Pérez, uno de los mejores rankeados del país, y la reciente en Tailandia, donde terminó con 12 puntos en la frente pero logró la victoria. “He tenido fisuras, cortes y hasta una operación de hernia inguinal, pero nunca una lesión que me frenara del todo”, relata.

Los cortes de peso son parte del sacrificio: baja entre 12 y 13 kilos antes de cada pelea, con dietas estrictas y deshidratación controlada. “Nunca fallé en la balanza”, asegura. El proceso, que al principio costaba, hoy lo maneja con experiencia y disciplina.

A pesar de tener contrato profesional y pelear en escenarios internacionales como el estadio MAX de Tailandia, Neme reconoce que en Argentina es imposible vivir solo del Muay Thai. “No se puede pelear todos los meses, y cada vez que peleas, no salís intacto. En Tailandia sí se puede vivir de este deporte, allá es un estilo de vida”, explica.

Familia, formación y el sueño de inspirar a otras personas

Detrás del peleador hay una historia de familia y esfuerzo. Neme es uno de cuatro hermanos: dos viven en Rosario, uno en Gualeguay y sus padres, trabajadores incansables, también están en esa ciudad. “No somos de clase baja, somos de clase media, mis viejos siempre nos dieron la oportunidad de estudiar”, destaca.

Neme viene de competir en un torneo internacional de Muay Thai en Tailandia, la cuna de este deporte. (Foto: IG @maxmuaythai.th)
Neme viene de competir en un torneo internacional de Muay Thai en Tailandia, la cuna de este deporte. (Foto: IG @maxmuaythai.th)

Además de competir, Neme se dedica a formar nuevos talentos. “Trato de fomentar que las personas se superen y vean que pueden ser capaces de todo, no solo en el deporte sino en la vida”, dice.

Su día termina tarde, después de los turnos recreativos y el entrenamiento de los competidores en su gimnasio. En su tiempo libre, disfruta de la compañía de sus perros y de su familia. “Es mi estilo de vida, lo amo”, resume.

La vida de Neme está marcada por el sacrificio. “Tenés que entrenar todos los días, alejarte de algunos vínculos y buscar un entorno que te acompañe”, dice. Hace años que no consume alcohol y prioriza el descanso y la disciplina.

El Muay Thai en el interior: viajes, desafíos y referentes

Practicar Muay Thai en Entre Ríos implica desafíos extras. “Siempre tenemos que viajar a Rosario o Buenos Aires para competir, estamos lejos de los lugares donde hay eventos”, explica.

El último fin de semana llevó a nueve de sus alumnos a un sudamericano en Quilmes, donde participaron peleadores de Uruguay, Brasil, Chile, Perú y Colombia.

Los primeros pasos del deportista en la disciplina. (Foto: IG @nemefabian)
Los primeros pasos del deportista en la disciplina. (Foto: IG @nemefabian)

Entre sus ídolos menciona a figuras eternas de la disciplina como Yangkong y Harrison, y destaca la oportunidad de haber entrenado con peleadores de elite en Tailandia. También reconoce a referentes argentinos como Chacar Aguirre, Bauza y La Serpiente Bosch.

El camino de Fabián Neme es el de la pasión, la constancia y el deseo de inspirar a otros a superarse, dentro y fuera del ring, así fue como construyó y sigue construyendo la historia del Muay Thai, no solo en Entre Ríos sino en todo el país.

Para él, el Muay Thai es mucho más que un deporte: es una forma de vida que lo llevó desde un pequeño pueblo entrerriano hasta los escenarios más exigentes del mundo.