Tom Brady y Gisele Bündchen anunciaron su divorcio el 28 de octubre de 2022, tras 13 años de matrimonio, después de que el regreso del mariscal de campo a la NFL agravara una tensión familiar que había atravesado buena parte de su carrera. La ruptura llegó meses después de que la leyenda del fútbol americano se retirara a los 44 años y revirtiera aquella decisión apenas 40 días más tarde para disputar una temporada más con los Tampa Bay Buccaneers.
La separación puso fin a una relación que había unido a una de las figuras más ganadoras del fútbol americano con la modelo de proyección internacional. Bündchen y Brady son padres de Benjamin y Vivian, y ella también colaboró en la crianza de Jack, el hijo que el deportista tuvo con la actriz Bridget Moynahan.
La biografía “Brady: An American Story and the Price of Greatness”, del escritor Lars Anderson y con pasado como cronista del medio Sports Illustrated, destapó la interna matrimonial. El libro, que saldrá a la venta este martes 29 de septiembre, sostiene que el conflicto entre la vida familiar y la continuidad deportiva acompañó a la pareja durante años. La obra, que reúne testimonios de allegados, ex compañeros y miembros del entorno de los Buccaneers, fue anticipada por su autor en un artículo publicado en el Daily Mail.
La presión para que Brady dejara la NFL apareció de forma explícita en febrero de 2017, cuando los New England Patriots remontaron ante los Atlanta Falcons para ganar el sexto Super Bowl de su carrera. Minutos después de aquella final, Bündchen ingresó al campo junto a sus hijos y le preguntó si ese era el momento de retirarse.
Brady evitó contestar en ese instante y volvió a recibir la misma pregunta durante la celebración posterior en Houston. Tras dos intentos sin respuesta, le dijo: “Qué pena, amor. Me estoy divirtiendo demasiado ahora mismo”. Semanas más tarde, Bündchen intentó que Jay Feely, excompañero de Brady en los Michigan Wolverines, hablara con él durante unas vacaciones familiares. Le pidió que presentara el retiro como su última y más importante decisión de liderazgo, orientada a su familia.

Feely recordó que la modelo hablaba con absoluta seriedad. Sin embargo, su consejo para Brady fue otro: “Juega todo el tiempo que quieras”.
La discusión continuó en 2018, después de que los Patriots perdieran el Super Bowl frente a los Philadelphia Eagles. Bündchen escribió una carta manuscrita en la que le planteó que el matrimonio no funcionaba y le pidió más tiempo, atención y presencia en el hogar.
La carta también mencionaba la necesidad de que Brady ayudara más con sus hijos, que ella pudiera dormir hasta más tarde algunos días y que contara con tiempo para su propia carrera. El deportista la guardó en un cajón y, según el relato de Anderson, la releía en noches de reflexión para recordar que debía dedicarse a su matrimonio con la misma intensidad que a su profesión.
Un ex compañero de Brady describió una diferencia de exposición pública que, a su juicio, pesaba sobre la relación: “La gente tiene que entender que Gisele era una estrella internacional más grande que Tom. Se estaba cansando de vivir según el calendario de Tom y de quedar un poco a su sombra durante la temporada de fútbol americano”.
La pareja acudió a terapia matrimonial. En 2020, se mudó a Florida cuando Brady firmó con los Tampa Bay Buccaneers, y Bündchen decidió educar en casa a Benjamin y Vivian porque consideraba que un nuevo colegio implicaría demasiados cambios. “Solo íbamos a quedarnos un año”, explicó ella.

Brady anunció su retiro el 1 de febrero de 2022, tras 22 años como profesional. Durante nueve días evaluó si debía abandonar definitivamente el deporte y, de acuerdo con la biografía, sentía que la decisión se inclinaba 55% a favor de dejarlo y 45% a favor de continuar. El 13 de marzo comunicó que regresaría para una 23.ª temporada. “Me di cuenta de que mi lugar sigue estando en el campo y no en las tribunas. Ese momento llegará, pero no es ahora”, afirmó entonces.
Bündchen expresó respaldo público a la decisión, aunque también expuso su visión de las relaciones: “No creo que las relaciones simplemente ocurran. Nunca son el cuento de hadas que la gente quiere creer”. Añadió: “Cuando amas a alguien, no lo encierras y le dices: ‘Tienes que vivir esta vida’. Lo dejas libre para que sea quien es”.
Cuando Brady se presentó al campo de entrenamiento en julio de 2022, su aspecto alarmó a compañeros y entrenadores. Personas del equipo estimaron que había perdido cerca de nueve kilos y el entonces entrenador principal de los Buccaneers, Bruce Arians, vinculó el descenso de peso con el estrés por problemas personales. “Para que Tom perdiera tanto peso, con su contextura, era mucho. Era muy claro que la razón de la pérdida de peso era el estrés por los problemas personales que estaba enfrentando”, dijo el coach.
El 28 de julio, durante una práctica, el centro Ryan Jensen sufrió una lesión en la rodilla tras chocar con otro jugador. Brady acudió a asistirlo, pero después se alejó del grupo, visiblemente afectado. Un integrante del equipo interpretó que el mariscal se preguntaba por qué había regresado. A fines de agosto, Brady solicitó por primera vez en su carrera una licencia prolongada durante el campo de entrenamiento. Le dijo al entrenador Clyde Christensen: “Tengo que ocuparme de algunas cuestiones personales”.
El permiso fue concedido y Brady pasó 11 días fuera del equipo. Viajó a un resort privado de Bahamas para intentar recomponer el vínculo con Bündchen, pero el encuentro no evitó el desenlace, según personas cercanas citadas en la biografía. Christensen describió el estado de Brady cuando regresó a Tampa: “Tom era una cáscara vacía de lo que había sido. No había alegría. Todo era trabajo duro”.
Un testigo cercano al ex jugador aseguró que, antes del quiebre definitivo, Brady y Bündchen mantenían conversaciones habituales por videollamada durante el día. Según ese relato, la modelo, interesada en la astrología, le dijo: “No somos compatibles”, y dio por terminada la relación.
En febrero de 2025, Bündchen tuvo a su tercer hijo, el primero con Joaquim Valente, su pareja y antiguo instructor de jiu-jitsu. Un amigo de Brady aseguró que el exjugador se sintió afectado por el embarazo, ocurrido dos años después del divorcio. Más de un mes después del nacimiento, Brady publicó una foto en Instagram en la que lanzaba un balón bajo un atardecer y escribió: “Amor verdadero”. Un allegado interpretó aquella publicación como “el dedo medio más suave”.



