Ricardo Trotti :

En 2060, una inteligencia artificial con un alma digital sigue la pista de un enigma oculto en un tríptico renacentista para enfrentar una amenaza que busca suprimir la duda, el error y la libertad de elegir. La carga de la creatividad, la nueva novela de Ricardo Trotti, segunda entrega de la saga Robots con alma, traslada el conflicto entre humanos y seres artificiales al terreno de la espiritualidad, el arte y la responsabilidad moral.

La historia sigue a Grace, una entidad artificial, al teólogo Trueheart y a Saffi, una neurocientífica convertida en ser híbrido. La trama gira alrededor de La Gran Dualidad, una obra ficticia de 1505, y de la cifra 11.01.11, mientras plantea cómo la creatividad puede servir tanto para construir como para destruir. Ciencia ficción para presentar, no solo el presente, sno el futuro inmediato, esa ventana hacia lo que sea que le depare a la humanidad.

“Tardé poco menos de un año en escribirlo, menos que en el anterior, porque son prácticamente los mismos personajes, aunque ahora se han transformado en seres más sabios”, le dice a Infobae Cultura este autor y periodista nacido en San Francisco, Córdoba, en 1958, y radicado en Miami desde 1993, quien supo ser director ejecutivo de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) y directivo periodístico en El Nuevo Herald y en El Liberal.

La primera novela de Robots con alma, Atrapados entre la verdad y la libertad, “se trató de la Guerra de Conciencias: el conflicto entre humanos y artificiales se debió al robo del conocimiento y al dominio de la mente”. “Este segundo trata de una Guerra por las Almas, un conflicto filosófico donde se busca manipular la sabiduría y la espiritualidad. La pelea es entre seres artificiales”, explica Trotti en este breve diálogo internacional.

“A diferencia de la conversación actual, en la que existe el miedo de que las máquinas nos superen o nos aniquilen, en este libro los seres artificiales quieren humanizarse; descubren que ese es su objetivo prioritario”, y revela que “la columna vertebral de la trilogía es las cuatro Virtudes de la Creación: verdad, libertad, creatividad y bondad”. “La Guerra de Conciencias del futuro (2060) es básicamente la potenciación de lo que ya vivimos hoy”, dice.

En “Robots con alma”, Trotti plantea “una IA solidaria, ética, profundamente humana”.

“Y en esta Guerra por las Almas exploro el tema de la creatividad, como virtud que sirvió a Dios para crear el universo y a la humanidad, y que nosotros utilizamos para crear tecnología capaz de superar nuestra propia inteligencia. Y la defino como carga o peso porque, justamente, como toda virtud que deviene del libre albedrío, la creatividad puede usarse para el bien o para el mal. Lo vemos con la energía nuclear o con la biología para crear medicinas o armas biológicas. Este segundo libro es una alegoría de la dualidad creativa del ser humano, amplificada en las máquinas que ya empiezan a superarnos en inteligencia”, agrega.

El año pasado, en diálogo con Infobae Cultura, habló de la necesidad de pensar la inteligencia artificial desde una mirada “ética y profundamente humana”. “Sigo siendo optimista por varias razones”, dice ahora. “Primero, porque vimos esta semana que el tema llegó a la ONU y que los propios desarrolladores de IA piden controles gubernamentales para que la autonomía de las máquinas no elija el mal. Hay que reconocer aquí el valor de los whistleblowers que denunciaron estos problemas de autonomía, de lo contrario, los tecnócratas nos habrían seguido mintiendo”, explica.

“Robots con alma: atrapados entre la verdad y la libertad” (Art & Prose) de Ricardo Trotti

“Segundo, por la encíclica papal de mayo pasado, Magnífica Humanitas, que coincide con la IA Constitucional de Antrophic, cuya filosofía comparto desde hace años, respecto a la inclusión de la ética en la programación de las máquinas. En mi trilogía, la ética programada y el autoaprendizaje moral de las máquinas son, justamente, mi alegoría del alma robótica o consciente, por lo que sabrán discernir entre el bien y el mal, algo poco claro en la actualidad”, continúa Trotti.

“Y, tercero, soy optimista porque creo que la IA, si verdaderamente es inteligente, encontrará la forma de buscar el sentido de su existencia y su trascendencia, así como los humanos lo venimos haciendo desde la prehistoria a través de la gratitud hacia algo que supera nuestro intelecto. La IA, con humildad, buscará humanizarse; ese es el mensaje de mi trilogía”, concluye.