Berlín, 21 sep (EFE).- La Izquierda, el partido que salió vencedor en las elecciones regionales del domingo en Berlín, pidió este lunes la dimisión del canciller, Friedrich Merz, y el fin de su política de recortes, tras la derrota de su Unión Cristianodemócrata (CDU) en la capital y en la región de Mecklemburgo-Antepomerania, donde quedó incluso fuera del parlamento regional.

La copresidenta de La Izquierda, Ines Schwerdtner, afirmó en una rueda de prensa en Berlín que cuando Merz compareció el domingo "todos contábamos con que iba a dimitir" y que, por el contrario, le sorprendió que a falta de conocerse aún los resultados finales de los comicios, el canciller reafirmase su intención de seguir con las reformas.

"La señal está clara, hay que parar las reformas. La señal de las elecciones ha sido clara", dijo ante la prensa Schwerdtner, que compareció con las candidatas con las que su partido había concurrido a los comicios de Berlín y de Mecklemburgo-Antepomerania, Elif Eralp y Simone Oldenburg.

La copresidenta de La Izquierda instó a la CDU y también a su socio menor de coalición, el Partido Socialdemócrata (SPD), a comprender esta necesidad.

"No esperamos que Merz entre en razón, por desgracia, y tampoco tengo ganas de que (Markus) Söder o algún otro asuman la Cancillería", dijo en alusión al líder del hermano bávaro de la CDU, la Unión Socialcristiana (CSU), una de las figuras que se barajan como posible reemplazo del canciller Merz si éste llegara a dimitir debido a la actual crisis política.

En cuanto al SPD, con quien La Izquierda aspira a formar una alianza tanto en Berlín como en Mecklemburgo-Antepomerania, instó a la formación a plantearse "si puede seguir como parte de esta coalición" y a no "encadenarse a una CDU moribunda" ni a un canciller que se aferra al cargo.

Schwerdtner recordó que La Izquierda ha convocado, junto con los principales sindicatos, una serie de movilizaciones el próximo sábado para exigir un "cambio político", frente a las polémicas reformas previstas en ámbitos como las pensiones o la sanidad.

La colíder también aludió a la victoria histórica de su partido en Berlín, donde se convirtió en primera fuerza con más del 25 % del voto, y la citó como ejemplo de que "las cosas pueden ser distintas" y de que se "puede detener el giro hacia la derecha".

Desde Berlín se ha enviado una señal "no sólo hacia la política federal, sino a nivel internacional" de que la estrategia de La Izquierda es la "mejor" contra el auge de la ultraderecha, que ganó en Mecklemburgo-Antepomerania, pero quedó tercera en la capital alemana.

Eralp, la vencedora de los comicios berlineses, subrayó la importancia de salir a la calle a hablar con los ciudadanos, "aunque alguno te cierre la puerta en las narices", y conversar con los que se sienten descontentos y furiosos para convencerlos de que "AfD no es ninguna alternativa".

Al mismo tiempo, si la población se hallase en una mejor situación económica, con menos miedos de descenso social, estarían "menos abiertos a teorías que buscan chivos expiatorios", aseguró la candidata izquierdista, que reiteró su aspiración de formar gobierno con el SPD y con los Verdes. EFE

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