Matías Santana, conocido como

La Justicia Federal procesó por falso testimonio al mapuche Matías Santana, integrante de distintas comunidades mapuches de la Patagonia, por haber declarado que observó con binoculares cómo efectivos de Gendarmería Nacional subían a una camioneta al activista Santiago Maldonado.

La decisión judicial llegó nueve años después de aquella declaración, que instaló la etiqueta de “mapuche de los binoculares” con la que incluso es identificado en distintos expedientes judiciales en los que aparece.

Santana aseguró haber visto a uniformados cuando golpeaban al activista y lo subían a una camioneta. Según su relato, utilizó binoculares para observar la escena y afirmó que Maldonado vestía una campera celeste que él mismo le había prestado la noche anterior.

En aquel momento, a mediados de 2017, Santana formaba parte de la comunidad Pu Lof en Resistencia de Cushamen, en Chubut. Tiempo después se incorporó a otro grupo mapuche, la Lafken Winkul Mapu, que protagonizó numerosos incidentes en Villa Mascardi y por los que también fue procesado.

El testimonio que le valió el apodo fue denunciado ante la Justicia. La declaración, según la acusación, entorpeció el operativo de búsqueda de Maldonado y contribuyó a que los efectivos que participaban del procedimiento fueran señalados por ese supuesto accionar.

Matías Santana ya había tenido problemas judiciales luego de sumarse a la comunidad Lafken Winkul Mapu, que protagonizó usurpaciones y conflictos territoriales en Villa Mascardi entre 2017 y 2022

Poco después, Santana abandonó la comunidad mapuche de Chubut y se incorporó a la Lafken Winkul Mapu, que entre noviembre de 2017 y octubre de 2022 protagonizó usurpaciones y otros conflictos territoriales en Villa Mascardi. Allí entabló un vínculo sentimental con la “machi” Betiana Colhuan, máxima autoridad espiritual de ese grupo, con quien tuvo dos hijos.

Cuando se realizó el desalojo integral de los lotes ocupados en Villa Mascardi, en octubre de 2022, Santana huyó junto con los demás hombres de la comunidad. En el predio quedaron siete mujeres, que fueron demoradas, entre ellas la machi.

Horas más tarde, Santana visitó a Colhuan en el lugar donde permanecían detenidas las mujeres. Al enterarse de que la Justicia había dispuesto una orden de captura en su contra, huyó y se mantuvo en la clandestinidad durante poco menos de un año y medio.

Antecedentes judiciales

A comienzos de 2018, Santana fue procesado por la usurpación de dos predios pertenecientes a Parques Nacionales y por participar en el avance sobre otras dos propiedades particulares.

También fue condenado por daños en el edificio judicial de Bariloche y por lesionar a siete efectivos de la Policía de Seguridad Aeroportuaria durante el primer juicio de extradición de Facundo Jones Huala.

El listado de antecedentes incluye, además, la responsabilidad que le atribuyó la Justicia Federal por el incendio de una casilla de Gendarmería ocurrido en 2020, en Villa Mascardi. Ese hecho figura entre los motivos que sustentan su orden de captura, dispuesta por el magistrado que intervino en aquella causa.

Cuando se ejecutó el desalojo integral de los lotes, Santana no se encontraba en el predio. Los efectivos federales hallaron, sin embargo, un elemento que consideraron clave para la investigación: documentación personal en el interior de la vivienda principal de la comunidad.