Copenhague, 28 sep (EFE).- La líder socialdemócrata sueca, Magdalena Andersson, renunció este lunes a intentar formar gobierno, diez días después de haber recibido el encargo, debido a la decisión de sus aliados socialistas de apoyar al candidato conservador para ser elegido presidente del Parlamento.
El bloque opositor de centroizquierda liderado por Andersson ganó las elecciones legislativas del pasado 13 de septiembre por un estrecho margen, con 176 escaños frente a 173.
Esa victoria ha estado marcada por divisiones internas: mientras el Partido de Izquierda sólo acepta apoyar un Ejecutivo del que forme parte, el Partido Centrista se opone a cualquier opción de gobierno que incluya a los socialistas.
El Partido de Izquierda había anunciado la víspera que apoyaría al actual presidente de la Cámara, el conservador Andreas Norlén, en la votación que se celebrará este lunes, porque lo consideraba el candidato más idóneo para elegir el proceso de negociación, a la vez que reiteraba su respaldo a Andersson como primera ministra.
"Hoy comunicaré al presidente del Parlamento que devuelvo el encargo de dirigir los contactos. El motivo es sencillo: en el Parlamento sueco, es el partido más votado el que desempeña el rol de presidente de la Cámara", dijo en rueda de prensa Andersson.
Andersson dijo tomarse "en serio" el anuncio de los socialistas y añadió que, en la situación actual, "no hay ninguna posibilidad de formar un nuevo gobierno y que ahora hay "una nueva constelación parlamentaria de socialistas y conservadores".
El primer ministro en funciones, el conservador Ulf Kristersson, se perfila como la persona que será elegida para dirigir los contactos, aunque no cuenta con una mayoría a su favor.
El Partido Centrista, que años atrás formaba parte del bloque de derecha, ha reiterado que nunca apoyará un acuerdo de gobierno del que forme parte el ultraderechista Demócratas de Suecia (SD), tercera fuerza parlamentaria y que actuó como apoyo externo del Ejecutivo encabezado por Kristersson la pasada legislatura.
El Partido Socialdemócrata ganó los comicios con el 28 %, su peor resultado en casi un siglo; seguido por el Partido Conservador, con el 19,8 %; y el ultraderechista Demócratas de Suecia (SD), que retrocedió tres puntos y perdió su condición de segunda fuerza parlamentaria.




