El arma descartada por los delincuentes en el intento de robo en San Justo

En la madrugada del jueves, otro policía que complementaba su sueldo como chofer de aplicación para llegar a fin de mes sintió el gatillo de la inseguridad de la zona oeste en la cabeza. Esta vez, la víctima fue un subinspector del área de Investigaciones Contra el Narcotráfico de la Policía Federal, un joven de 27 años atravesado por más de $13 millones en deudas según datos del Banco Central.

El hecho ocurrió en Villa Palito, en San Justo, donde el subinspector llegó para tomar un viaje en plena noche. Minutos antes, había levantado a dos pasajeros en la zona de Ramos Mejía. Al llegar al cruce de Gibraltar en José Hernández, en Villa Palito, cayó en la clásica trampa: sus falsos pasajeros eran ladrones, decididos a robarle su vehículo, que ni siquiera era suyo. El VW Polo que manejaba había sido alquilado en una agencia.

Así, comenzó el asalto. El policía, según fuentes del caso, se resistió y fue baleado: recibió dos disparos en la espalda y otro en una pierna. Los ladrones huyeron. Descartaron su pistola bajo una cubierta a pocos metros del lugar del hecho.

El auto que conducía la víctima, en plena inspección de Policía Científica

El subinspector fue trasladado en helicóptero al Hospital Churruca y evoluciona favorablemente. El fiscal a cargo de esclarecer el caso, Matías Marando, llegó al lugar poco después del ataque con personal del GTO de la Comisaría de San Justo de la Policía Bonaerense para coordinar las tareas de Policía Científica y el rastreo de cámaras. No se encontró ninguna en las inmediaciones del lugar del hecho; la Bonaerense recorría al cierre de esta nota las cuadras aledañas en busca de imágenes de la fuga de la banda.

El hecho, sin dudas, impacta en la Policía. “Los sueldos son muy bajos. Muchos tienen que salir a remisear con las aplicaciones. Estamos muy mal”, asegura una importante fuente de uniforme.

Los casos se repiten, con heridos de ambos lados del asiento del conductor, y en hechos con guiones idénticos al de Villa Palito. A comienzos de diciembre pasado, un adolescente de 15 años murió tras recibir un disparo de un agente de la PFA, que trabajaba como chofer en su día libre, luego de un intento de asalto en la Villa San Petersburgo, en La Matanza.

Esta semana, otro efectivo de la PFA que estaba de franco y trabajaba como chofer de una aplicación de viajes baleó a un joven de 17 años durante un intento de robo que ocurrió en Villa Tranquila, Avellaneda.