Más de 630 cadáveres y restos humanos fueron recuperados desde noviembre de 2025, mientras se calcula que más de 8.000 personas continúan sepultadas. El alto comisionado de la ONU, Volker Türk, exigió este 16 de septiembre que investigadores internacionales puedan ingresar al enclave para preservar pruebas e identificar a las víctimas. Israel rechaza las acusaciones y asegura que el organismo ignora las acciones de Hamás.