Nairobi, 2 sep (EFE).- El jefe de la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), Tom Fletcher, ha reclamado que se intensifique "con urgencia" la respuesta contra el ébola en la República Democrática del Congo (RDC) para evitar más muertes, según un comunicado divulgado este miércoles.

"La respuesta se está intensificando y ampliando, pero el virus (...) se está propagando con mayor rapidez. Y a menos que intensifiquemos la respuesta con urgencia, se perderán más vidas y la amenaza aumentará", afirmó el responsable humanitario de Naciones Unidas.

Esas declaraciones se publicaron antes de que las autoridades congoleñas informaran de que un total de 3.007 personas -incluidas en 6.186 casos confirmados- han muerto ya por el brote de ébola declarado el pasado 15 de mayo en el este de la RDC.

En una sesión informativa virtual sobre el brote celebrada este martes, Fletcher subrayó que la epidemia "se ha extendido por seis provincias", incluyendo zonas donde la inseguridad limita el acceso y "los sistemas de salud ya son precarios".

"Esto -puntualizó- dificulta la detección de casos, el rastreo de contactos, el tratamiento de pacientes y la generación de confianza".

"Pero no podemos responder de forma gradual a una epidemia que ahora crece exponencialmente", aseveró Fletcher, al destacar la necesidad de "una operación sostenida y a gran escala que se anticipe al virus".

Así, Fletcher demandó "mayor capacidad de tratamiento" y "equipos de entierro más seguros y dignos", así como un "mejor acceso para el personal humanitario y los suministros".

"No podemos combatir el ébola de forma aislada. La población necesita servicios de salud que funcionen, agua potable, saneamiento, alimentos, protección y medios de subsistencia. Sobre todo, necesitan confianza", remarcó.

El jefe de la OCHA señaló que "más de 40 trabajadores de la salud han fallecido a causa del ébola mientras intentaban salvar a otros" y "se han producido ataques contra centros de tratamiento y ambulancias", e indicó que esos profesionales "deben ser protegidos".

Los esfuerzos de preparación -añadió- han aumentado en los países vecinos, en particular en Sudán del Sur y la República la República Centroafricana, ante el riesgo de expansión del virus.

El Plan de Necesidades Humanitarias y Respuesta de la RDC revisado para 2026 -recordó- solicita 2.100 millones de dólares, incluidos 300 millones para actividades relacionadas con el ébola.

"Se han conseguido más de 1.000 millones de dólares, pero aún queda la mitad del déficit de financiación. El virus no espera a que lo encontremos", advirtió Fletcher.

Además, el responsable humanitario denunció, como hizo la semana pasada el secretario general de la ONU, António Guterres, la "indiferencia que rodea esta crisis".

"Un brote que se propaga a esta velocidad debería captar la atención mundial" y, por tanto, "debe estar en la agenda internacional" para no esperar a que "el ébola cruce fronteras para actuar".

Este brote es ya el segundo más mortífero de la historia, tras superar al ocurrido en la misma región congoleña entre 2018 y 2020, si bien todavía está lejos del más grave registrado hasta la fecha, que provocó unos 11.000 muertos y 28.000 contagios en África occidental entre 2014 y 2016.

La actual epidemia también se propagó a la vecina Uganda, donde la OMS declaró el pasado 26 de agosto el fin del brote, tras contabilizarse 20 contagios confirmados, incluidos 15 importados de la RDC, entre los que hubo dos muertos. EFE