
Andy Carroll reveló en su autobiografía que Wayne Rooney fumaba cigarrillos y bebía cerveza durante algunas concentraciones de la selección inglesa, en los años en que ambos compartieron el plantel. El exdelantero del Newcastle y Liverpool describió encuentros en la habitación del goleador histórico inglés, a los que acudían otros futbolistas para tomar y distenderse durante los descansos del equipo.
El relato volvió a poner el foco sobre la relación del segundo máximo goleador histórico de Inglaterra con el alcohol, un asunto que el propio delantero abordó en entrevistas y pódcast.
El exatacante admitió que, durante su juventud, llegó a beber durante días para afrontar problemas personales. No obstante, el exdelantero del Manchester United negó la versión de Carroll y sostuvo que la historia sobre consumo de alcohol durante las concentraciones es “una invención total”.

Andy Carroll aseguró que Wayne Rooney y otros jugadores tomaban alcohol en concentraciones
El ex delantero del Newcastle y Liverpool incluyó esos episodios en su autobiografía Owning It, con referencias a los años 2010 y 2011, cuando ambos coincidieron bajo la conducción de Fabio Capello. Según reveló, se armaban reuniones en habitaciones para distraerse y tomar alcohol.

De acuerdo con extractos publicados por The Sun, Carroll reveló como eran los encuentros: “Me llamaba a las dos de la tarde y me decía: ‘Andy, a mi habitación, ahora’”. El delantero afirmó que al principio se negaba porque le parecía temprano, aunque terminaba por aceptar la invitación de quien describió como “uno de los buenos tipos”, “normal” y “muy divertido”.
Carroll relató que encontraba a Wayne Rooney acostado, frente a la televisión, con un cigarrillo y una botella de cerveza. También sostuvo que, en algunas ocasiones, el excapitán de Inglaterra tenía los labios hinchados por el uso de unas almohadillas de tabaco de consumo oral.
“Estaba rodeado de cartones de cigarrillos, cajas de cerveza y botellas de vino”, escribió sobre las provisiones que, según su versión, Rooney pedía al responsable del hotel.

La habitación, siempre según el testimonio de Carroll, recibía luego a otros integrantes del plantel. El exdelantero precisó que esas reuniones no derivaban en excesos: “Nadie se emborrachaba, simplemente era la manera de Wazza (apodo del delantero) de romper la monotonía con un par de copas”.
Para él, aquellos encuentros ofrecían una alternativa a las horas de encierro durante las convocatorias de la selección. “Era preferible a estar tumbados en la cama mirando las paredes”, añadió.
Rooney negó la versión de Carroll y sostuvo que los episodios descritos en el libro no ocurrieron. El exdelantero afirmó que tampoco mantenía un vínculo cercano con quien fue su compañero en la selección inglesa: “Andy sabe que él y yo nunca socializamos mucho. Nos encontramos una vez, por casualidad, durante unas vacaciones, pero eso es todo”.
El goleador fue tajante sobre las reuniones que situaron en su habitación durante las concentraciones. “En cuanto a esa ‘historia’ sobre mí tomando mientras estaba concentrado con la selección inglesa, es una invención total. No sé de dónde sale esa historia. Es decepcionante”, recogió The Sun.

La cruda relación de Wayne Rooney y el alcohol
El testimonio de Carroll volvió a poner el foco sobre la relación de Wayne Rooney con el alcohol, un asunto que el exdelantero abordó públicamente.
En septiembre de 2025, durante una charla en el pódcast Rio Ferdinand Presents, reconoció que atravesó una etapa de consumo excesivo en sus primeros años como futbolista profesional. “Llegó un punto en el que me pasé, claro que sí. Fue un momento de mi vida en el que tuve un problema muy grave”, afirmó.
El ex Manchester United explicó que solía encerrarse durante sus días libres y tomar hasta perder el conocimiento. “No creía que pudiera recurrir a nadie. No quería hacerlo porque no quería cargar a nadie con eso”, relató sobre un período en el que prefería aislarse por vergüenza y por la sensación de haber decepcionado a su entorno.
También señaló que esta situación se convirtió en una vía de escape frente a sus dificultades fuera del campo.
El ex capitán inglés también recordó que llegó a encadenar dos días de consumo antes de presentarse a entrenar. “Recuerdo ir a entrenar, ponerme gotas para los ojos y mascar chicle. Tomaba durante dos días seguidos”, contó. “Iba a entrenar, el fin de semana hacía dos goles y después volvía a beber”, recogió The Independent.
En ese período, Coleen Rooney, su esposa, tuvo un papel central. El ex delantero explicó que ella identificó el problema desde que ambos eran adolescentes y lo ayudó a poner límites. “Ella lo vio muy pronto y me ha ayudado muchísimo a controlarlo”, sostuvo.
Rooney definió el acompañamiento de su pareja como determinante en su recuperación: “Sinceramente creo que si ella no estuviera allí, estaría muerto”.




