Lionel Messi no necesitó demasiado tiempo para transformar su fastidio en una respuesta futbolística. En medio de un partido cargado de reclamos y decisiones arbitrales discutidas, el capitán argentino protagonizó un intercambio con el juez de línea y, apenas unos segundos después, convirtió un golazo de tiro libre que le permitió a Inter Miami igualar el partido ante Columbus Crew en el Lower.com Field de Ohio. A pesar de su gran conquista, su equipo cayó 2-1.
La escena ocurrió a los 33 minutos del primer tiempo cuando Las Garzas perdían 1-0 y buscaban una reacción. Messi se hizo cargo de una pelota parada sobre la banda izquierda del ataque visitante y, antes de hacerse cargo de la ejecución, mantuvo una breve discusión con el asistente arbitral.
Según se pudo ver en un video que comenzó a circular en las redes sociales, el argentino miró al juez de línea y manifestó su disconformidad por una decisión previa. Después del intercambio, se apartó, acomodó la pelota y comenzó a preparar una jugada que, por la posición de la infracción, parecía destinada a terminar en un centro al área.
Sin embargo, Messi tenía otra idea. El contexto ya había elevado la tensión en el encuentro. Inter Miami había reclamado previamente una mano dentro del área de Columbus Crew que no fue sancionada como penal. Poco después, el árbitro cobró una infracción a favor del conjunto local luego de una revisión del sistema de videoarbitraje.
La protesta del capitán argentino, entonces, apareció dentro de una serie de decisiones que habían generado malestar en el equipo dirigido por Cristian Kily González.
Pero Messi decidió responder con la pelota. Un tiro libre desde casi el córner. La ubicación de la falta no parecía ideal para intentar un remate directo. La pelota estaba cerca del córner y el ángulo disponible era extremadamente cerrado. Por eso, la alternativa más lógica parecía ser un envío hacia el área, donde varios futbolistas de Inter Miami se habían preparado para buscar un cabezazo o aprovechar un rebote.
Con su pierna izquierda, el astro argentino ejecutó un remate que pasó por encima de la barrera y se dirigió hacia el ángulo superior derecho del arco defendido por Patrick Schulte. La pelota descendió cerca del travesaño y dejó sin posibilidades al arquero de Columbus Crew. Tras marcar, se giró y estiró su puño para celebrar con un gesto serio antes de que llegaran sus compañeros.
El 1-1 modificó el escenario del encuentro y convirtió en protagonista una jugada que había comenzado con una discusión. La imagen de Messi protestando ante el asistente arbitral antes de hacerse cargo del tiro libre tomó especial relevancia post partido en las redes. El argentino había exteriorizado su enojo, pero pocos segundos después canalizó esa tensión de la manera que mejor conoce: con una ejecución precisa y un remate que sorprendió a todos.

El tanto, además, tuvo un valor estadístico especial. Fue el 76° gol de tiro libre de la carrera profesional de Messi, por lo que quedó a dos de Marcelinho Carioca, quien encabeza esa clasificación con 78 conversiones mediante esa vía.
Columbus se había puesto en ventaja con un penal. El gol de Messi llegó apenas cinco minutos después de que Columbus Crew se adelantara en el marcador. A los 28 minutos, Josef Martínez convirtió un penal sancionado luego de la intervención del VAR. La acción se había originado por una falta de Yannick Bright sobre el delantero venezolano dentro del área.
La decisión contrastó con el reclamo que Inter Miami había realizado previamente por una mano dentro del área rival que finalmente no fue considerada penal. Esa sucesión de situaciones contribuyó al clima de tensión que se vivió durante el primer tiempo.
Messi, además, había tenido otras oportunidades para marcar. En una de ellas recibió un envío largo de Rodrigo De Paul, avanzó hacia el área y buscó una definición cruzada que terminó pasando cerca de uno de los postes. Más tarde volvió a intentar desde el borde del área, aunque en esa oportunidad Schulte logró controlar el remate.
Pero el empate no sería suficiente. Un gol en el minuto 99 dejó a Inter Miami sin premio. Cuando parecía que el 1-1 iba a ser el resultado definitivo, Columbus Crew encontró la ventaja en el tiempo agregado.
Jamal Thiaré convirtió el 2-1 en el minuto 99 después de una falla defensiva de Inter Miami y dejó sin recompensa el esfuerzo del conjunto visitante. La jugada volvió a estar acompañada por reclamos de los futbolistas de Florida. En el comienzo de la acción que terminó con el segundo gol de Columbus, Inter Miami pidió una falta sobre Rodrigo De Paul, aunque el árbitro decidió no sancionarla.
Inter Miami llegaba a este encuentro después de haber empatado ante Atlanta United, Chicago Fire, Nashville SC y San Diego FC. En ese período, el equipo había conseguido un título importante al imponerse 2-0 ante Cruz Azul en la Copa de Campeones, pero no había podido trasladar ese impulso al campeonato local. Con la derrota ante Columbus Crew, Inter Miami quedó tercero en la Conferencia Este, con 46 puntos.
El partido ante Columbus también marcó el último compromiso del astro argentino antes de viajar a su país para participar de la despedida de la Selección, prevista para el 6 de octubre ante Benín en el estadio Monumental.




