
La Unión Africana pidió máxima contención y una desescalada inmediata en el norte de Etiopía después de que fuerzas rebeldes de Tigré tomaron el control de los aeropuertos de Mekelle, Axum y Shire, retuvieron a personal federal e interrumpieron las conexiones aéreas civiles de la región.
El presidente de la Comisión de la Unión Africana (UA), Mahmoud Ali Youssouf, expresó su preocupación por la escalada y reclamó a las partes que suspendieran todas las acciones que pudieran agravar el conflicto. También solicitó que retomaran sin demora las conversaciones directas bajo el Acuerdo de Pretoria, firmado en 2022 para poner fin a la guerra entre el Gobierno federal etíope y las autoridades de Tigré.
La ocupación de los aeropuertos provocó la cancelación de todos los vuelos de Ethiopian Airlines con origen o destino en Tigré. La compañía suspendió temporalmente sus servicios hacia Mekelle, Axum y Shire por la situación de seguridad en la región, sin informar una fecha para su reanudación.
El cierre afectó las conexiones entre Tigré y Adís Abeba en un momento de creciente tensión entre el TPLF y el Ejecutivo del primer ministro Abiy Ahmed. Las autoridades rebeldes anunciaron el inicio de una “guerra defensiva” y acusaron al Gobierno federal de atacar la región con aviación, drones, artillería pesada y una ofensiva terrestre.
El Gobierno etíope, por su parte, acusó al TPLF de construir una alianza militar hostil con Eritrea y con una nueva coalición opositora que busca derribar a la Administración central.
En este contexto, la Embajada de Estados Unidos en Etiopía informó que siguió los reportes sobre la toma de los aeropuertos.
Ante el deterioro de la seguridad, Estados Unidos prohibió a su personal oficial viajar a las regiones de Tigré y Afar. También recomendó a sus ciudadanos no desplazarse hacia esas zonas bajo ninguna circunstancia.
Además, les pidió seguir las novedades difundidas por medios locales y mantener contacto con las aerolíneas para conocer eventuales cambios en los vuelos.
La embajada advirtió que las comunicaciones por internet y teléfono podrían interrumpirse sin previo aviso. Entre las medidas recomendadas, incluyó evitar aglomeraciones, revisar los planes personales de seguridad y preparar alternativas para abandonar la zona si la situación lo requiere.
La escalada reavivó el temor a una nueva guerra en Tigré, una región que todavía enfrenta las consecuencias del conflicto librado entre noviembre de 2020 y noviembre de 2022. Durante esos dos años, las fuerzas federales combatieron contra el TPLF con el apoyo de milicias locales y tropas eritreas.

Se estima que aquella guerra dejó al menos 600.000 muertos. El acuerdo firmado en Pretoria, Sudáfrica, detuvo los principales enfrentamientos, pero su aplicación encontró obstáculos políticos y de seguridad que mantuvieron abiertas las disputas entre las partes.
Etiopía también atraviesa otros focos de violencia interna. En la región de Oromía, las fuerzas federales combaten al Ejército de Liberación Oromo, una organización declarada terrorista por el Gobierno en 2021. Abiy Ahmed, en el poder desde 2018, enfrenta cuestionamientos por la persistencia de conflictos étnicos y territoriales en distintas zonas del país.
(Con información de AFP y EFE)


