La primavera es el momento ideal para renovar los espacios exteriores y sumar nuevas especies al jardín. En este marco, hay tres tipos de flores perfectas para sembrar en canteros, macetas y jardineras, que llenarán de color el espacio.
Se trata de la boca de dragón, el copete y la capuchina. Estas especies no solo ofrecen una paleta vibrante, sino que también presentan diferentes necesidades de cultivo y cuidados básicos que conviene conocer para que crezcan sanas y florezcan durante toda la temporada.
1. Boca de dragón
La boca de dragón (Antirrhinum majus) se destaca por sus flores agrupadas en tallos verticales y su amplia gama de colores: rosa, rojo, amarillo, naranja, blanco y violeta. Es una especie que puede cultivarse tanto en canteros como en macetas y luce especialmente vistosa cuando se agrupan varios ejemplares.

Para que crezca bien, necesita una ubicación luminosa, preferentemente con varias horas de sol. El suelo debe ser fértil y con buen drenaje, y el riego debe ser regular, sin encharcar. Durante la germinación, es clave mantener el sustrato húmedo, evitando tanto la sequedad como el exceso de agua.
Un truco para prolongar la floración es retirar las flores marchitas y dejar suficiente espacio entre plantas para que se desarrollen correctamente.
2. Copete
El copete (Tagetes) es ideal para quienes buscan sumar tonos intensos al jardín. Sus flores pueden ser amarillas, naranjas, doradas y, según la variedad, blancas. Hay versiones compactas, perfectas para macetas y borduras, y otras más altas que aportan volumen en los canteros.

Esta especie prefiere pleno sol y suelos con buen drenaje. El riego debe ser regular, sobre todo en épocas secas, pero siempre evitando el exceso de agua. Para mantener una floración continua, conviene retirar las flores secas. No necesita mucho fertilizante: un suelo equilibrado suele ser suficiente.
Al sembrar, es importante mantener la tierra húmeda hasta que broten las primeras hojas. Una vez establecida, el riego puede ajustarse según el clima y las lluvias.
3. Capuchina
La capuchina (Tropaeolum majus) completa la selección con flores que van del amarillo al rojo intenso y hojas redondeadas muy decorativas. Puede crecer como rastrera o trepadora, según la variedad, y es una excelente opción para cubrir sectores del jardín, borduras, macetas o jardineras.

Prefiere buena iluminación y varias horas de sol, suelos con buen drenaje y poco fertilizante, ya que el exceso de abono favorece el crecimiento de hojas en vez de flores. El riego debe ser moderado y adaptado al clima. Algunas variedades necesitan espacio para extenderse, pero también se adaptan bien a macetas si se eligen las de crecimiento compacto.
Paso a paso: cómo sembrar flores en octubre
- Preparar la tierra: remover el sustrato para airearlo y deshacer los terrones.
- Eliminar malezas: retirar raíces y restos vegetales que puedan competir con las nuevas plantas.
- Comprobar el drenaje: evitar sectores donde el agua quede acumulada.
- Sembrar las semillas: respetar la profundidad indicada para cada especie.
- Regar suavemente: mantener la tierra húmeda sin generar charcos.
- Proporcionar luz: elegir un lugar con buena iluminación y, cuando corresponda, sol directo.
- Controlar los primeros brotes: retirar malezas y vigilar que el sustrato no permanezca demasiado húmedo.



