
Los refrescos, las bebidas endulzadas con azúcares añadidos y el alcohol figuran entre los principales factores que dañan la salud del colon, de acuerdo con estudios científicos internacionales y especialistas del IMSS.
La institución identifica estos productos como parte de los patrones de alimentación asociados con mayor riesgo de cáncer colorrectal.
La Guía de Práctica Clínica Grupos de alimentos y patrones de alimentación saludables, publicada por el IMSS, señala con evidencia moderada que “los patrones de alimentación con consumo alto de carne roja procesada, papas fritas, refrescos, endulcorantes, azúcares adicionados y bajo aporte de fibra, se asocian con incremento de cáncer de colon”.

El alcohol provoca al menos siete tipos de cáncer, confirma la OMS
La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), dependiente de la Organización Mundial de la Salud (OMS), clasifica al alcohol como carcinógeno del Grupo 1, la misma categoría del humo de tabaco.
El organismo confirma que esta bebida provoca al menos siete tipos de cáncer, entre ellos el colorrectal.
Según el sexto reporte de evidencia de la IARC, publicado en octubre de 2025, el consumo de alcohol generó 741 mil casos nuevos de cáncer a nivel mundial, equivalentes a 4% de todos los diagnósticos oncológicos del año analizado. Los hombres concentraron 78% de esta carga.
El informe precisa que incluso el consumo “moderado” —definido como menos de dos bebidas alcohólicas al día— provocó más de 100 mil casos nuevos de cáncer a nivel mundial.
La IARC advierte que no existe un nivel de consumo seguro, ya que el riesgo aumenta desde la primera copa.
Las bebidas azucaradas se vinculan con cáncer antes de los 50 años
Un estudio publicado en la revista Gut, liderado por investigadores de la Universidad de Washington en St. Louis, Estados Unidos, encontró que las mujeres que consumían dos o más bebidas azucaradas al día tuvieron 2.2 veces más riesgo de cáncer colorrectal de aparición temprana frente a quienes bebían menos de una porción semanal.

La doctora Yin Cao, autora principal del trabajo, señaló que cada porción adicional consumida durante la adolescencia se asoció con 32% más riesgo de desarrollar la enfermedad antes de los 50 años en la vida adulta.
Los investigadores documentaron que sustituir una bebida azucarada diaria por café, leche o bebidas con edulcorantes artificiales redujo el riesgo entre 17% y 36%, según el mismo estudio.

Los mexicanos gastan más en refrescos y alcohol que en alimentos básicos
Con base en cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), los mexicanos destinan entre 17% y 175% más gasto a jugos, refrescos, bebidas alcohólicas y cerveza que a productos de la canasta básica como tortillas, leche o huevo.
Ese patrón de consumo, señala el reporte, contribuye al aumento de las probabilidades de desarrollar enfermedades inflamatorias intestinales y otras afecciones del colon vinculadas con la dieta.

La guía clínica del IMSS recomienda, como punto de buena práctica, consumir los alimentos en su forma natural y evitar el consumo de bebidas azucaradas, además de moderar el uso de edulcorantes artificiales.
Fumar, beber y comer frituras multiplican el riesgo, según el IMSS
El doctor Saúl Rodríguez Ramírez, jefe del Servicio de Tumores de Colon y Recto del Hospital de Oncología del Centro Médico Nacional Siglo XXI, explica que existe mayor predisposición a desarrollar la enfermedad en personas que fuman, beben alcohol y realizan poco o nulo ejercicio, según Plenilunia.

El especialista del IMSS detalló que el consumo excesivo de carnes rojas, particularmente si contienen conservadores o están fritas y empanizadas, favorece sustancias que lastiman la mucosa del intestino y contribuyen a la formación de tumores.
En un comunicado, la doctora María de la Luz García Tinoco, coordinadora de Programas Médicos de la Coordinación de Atención Oncológica del IMSS, afirmó que dejar de consumir alcohol y tabaco, junto con la actividad física, podría permitir que hasta 40% de todos los cánceres puedan prevenirse.




