El astronauta de la NASA Anil Menon captó una imagen de larga exposición desde la Estación Espacial Internacional a 422 kilómetros de la Tierra. (NASA)

A 422 kilómetros sobre la superficie terrestre, el astronauta de la NASA Anil Menon obtuvo una imagen de larga exposición desde la Estación Espacial Internacional en la que confluyen luces urbanas de Asia Central, auroras y rastros de estrellas.

La fotografía muestra las luces de ciudades como líneas extendidas en la parte inferior del encuadre. El efecto se debe al desplazamiento de la estación, que viaja a unos 28.000 kilómetros por hora, mientras la cámara permanece expuesta durante un período prolongado.

La velocidad orbital convierte las ciudades en franjas luminosas

La Estación Espacial Internacional (EEI) orbita la Tierra a unos 422 kilómetros de altura. Desde esa posición, la combinación entre su velocidad y la técnica fotográfica transforma los puntos de luz artificial en trazos continuos sobre el terreno.

Las iluminaciones visibles corresponden a zonas pobladas de Asia Central. En la misma toma se distingue parte de la estructura y el equipamiento exterior del laboratorio orbital.

Las auroras verdes, rojas y anaranjadas se producen cuando partículas del Sol interactúan con los gases y el campo magnético de la Tierra. (NASA)

En el sector izquierdo de la imagen, auroras de tonalidades verdes, rojas y anaranjadas se extienden sobre la atmósfera terrestre. Este fenómeno se produce cuando partículas procedentes del Sol interactúan con los gases y el campo magnético del planeta.

La exposición prolongada también dejó marcas en el fondo oscuro del espacio. Los rastros estelares no reflejan un movimiento de las estrellas, sino el cambio de orientación de la cámara durante el tiempo que permaneció abierto el obturador.

La fotografía de Anil Menon reúne, en un mismo registro, la iluminación de ciudades, la actividad de la EEI, los efectos de la interacción solar con la atmósfera y el cielo estrellado. La estación funciona como plataforma de investigación científica permanente y permite a sus tripulantes documentar la Tierra desde la órbita baja.

La NASA mantiene astronautas a bordo de la EEI para realizar experimentos y tareas de mantenimiento, además de observaciones del planeta y del espacio.

La NASA invierte cerca de USD 3.000 millones anuales en la EEI, que respalda investigaciones y pruebas tecnológicas en microgravedad. (NASA)

La Estación Espacial Internacional (EEI) es una infraestructura orbital desarrollada mediante la cooperación de Europa, Estados Unidos, Rusia, Canadá y Japón. La Agencia Espacial Europea (ESA) la define como un programa multinacional y como la mayor estructura individual enviada al espacio por el ser humano.

La construcción principal comenzó en 1998 y concluyó en 2011, aunque la plataforma incorpora módulos, equipos, experimentos y misiones adicionales de forma periódica. La EEI permanece habitada sin interrupciones desde el 2 de noviembre de 2000, con tripulaciones que se relevan en órbita.

El mantenimiento y la actividad de la estación demandan recursos de cada uno de sus socios. De acuerdo con la Oficina del Inspector General de la NASA, la agencia estadounidense invierte cerca de USD 3.000 millones anuales en el funcionamiento de la EEI.

Esa cifra equivale aproximadamente a un tercio de los fondos de la NASA asignados a vuelos espaciales tripulados. Además de sostener la presencia humana en órbita baja, el programa respalda investigaciones científicas y pruebas tecnológicas realizadas en condiciones de microgravedad.