La escena volvió a repetirse en la Asamblea General de las Naciones Unidas, esta vez frente al presidente del régimen de Irán. Mientras Masoud Pezeshkian comenzaba a responder desde el atril a las acusaciones formuladas un día antes por Donald Trump, las delegaciones de Estados Unidos e Israel abandonaron la sala. El gesto dejó nuevamente un espacio visible entre los asientos diplomáticos mientras el mandatario iraní avanzaba con un discurso centrado en los ataques contra su país, la guerra con Israel y la defensa de su programa nuclear.

Pezeshkian llegó a la sede de Naciones Unidas después de que Trump defendiera ante líderes mundiales la ofensiva estadounidense contra Irán y advirtiera que Washington podría “aniquilar” a la República Islámica si no se alcanzaba un acuerdo.

Las delegaciones de Estados Unidos e Israel abandonaron la sala de la Asamblea General de la ONU durante el discurso del presidente de Irán. (EFE/EPA/SARAH YENESEL)

El presidente iraní rechazó la acusación de terrorismo y afirmó: “El presidente estadounidense nos describió como terroristas. Nosotros hemos sido víctimas del terrorismo”.

Pezeshkian acusó a Estados Unidos e Israel de atacar civiles e infraestructura iraní. Sostuvo que la respuesta de Teherán se produjo en defensa propia y mostró imágenes de personas muertas durante los bombardeos.

Acusaciones por los ataques y defensa nuclear

Durante su discurso, Pezeshkian denunció ataques contra escuelas, hospitales, universidades y otros objetivos civiles. Según su relato, científicos, mujeres, hombres y niños iraníes estuvieron entre las víctimas.

El mandatario también cuestionó: “Quienes son terroristas y forman a terroristas nos describen a nosotros como tales”. Además, acusó a Israel de cometer un “genocidio” en Gaza y responsabilizó a Washington y Jerusalén por el deterioro regional.

Los lugares de la delegación israelí en la ONU permanecieron vacíos durante el discruso de Pezeshkian. (REUTERS/MIKE SEGAR)

Pezeshkian aseguró que Irán rechaza las armas nucleares, aunque negó que su país deba aceptar límites para desarrollar tecnología atómica con fines civiles. Dijo que esos avances se aplican en medicina, agricultura, industria y generación de electricidad.

“Irán no busca armas nucleares, pero defiende el desarrollo de tecnología nuclear pacífica para usos civiles y rechaza restricciones que, según Pezeshkian, afecten su capacidad científica, industrial y energética”, sostuvo el presidente iraní durante su intervención ante la Asamblea General.

El mandatario resumió su posición con la frase: “Nada de armas nucleares, pero ninguna limitación al desarrollo de nuevas tecnologías nucleares pacíficas”. También afirmó: “Irán debe ser poderoso para evitar ser amenazado”.

El estrecho de Ormuz y las tensiones regionales

Pezeshkian llevó su intervención al estrecho de Ormuz, una vía marítima que figura entre los focos de tensión de la guerra. Cuestionó que otros países puedan utilizarla mientras Irán enfrenta restricciones sobre su navegación.

El presidente iraní advirtió: “La ampliación de la guerra no llevará a la seguridad”. La declaración se produjo después de que Teherán planteara la posibilidad de reabrir el estrecho si Estados Unidos reduce la presión militar y levanta el bloqueo sobre los puertos iraníes.

La salida de Estados Unidos e Israel no fue el único episodio de este tipo durante las primeras jornadas de la Asamblea. El martes, la representación israelí abandonó el salón mientras hablaba el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan.

Erdogan dedicó parte de su intervención a denunciar la situación en Gaza y acusó a Israel de mantener una política contra los palestinos. La delegación israelí se retiró mientras el presidente turco reclamaba a los Estados miembros de la ONU una mayor presión sobre Israel.