La intensa sudestada que afecta desde el domingo a la costa bonaerense dejó este lunes impactantes imágenes en Quequén, donde el fuerte viento provocó una crecida del río y el avance del agua sobre distintos sectores de la ribera.

Las ráfagas alcanzaron los 77,5 kilómetros por hora y generaron un fuerte oleaje en la zona costera. En Puerto Quequén, las condiciones fueron especialmente adversas: el puerto permaneció cerrado y durante el mediodía se registraron vientos de hasta 77,5 km/h y olas de 7,8 metros, según datos del Consorcio de Gestión.

El agua avanzó sobre la ribera

Uno de los efectos más visibles del temporal se produjo a orillas del río Quequén, donde la combinación del viento y la marea alta hizo que el agua creciera hasta cubrir parte de una calle de la ribera.

La situación se sumó a los inconvenientes registrados en distintos puntos de Necochea y Quequén. Defensa Civil informó la caída de 10 postes y 15 tendidos de cables, además de cortes de electricidad que afectaron a viviendas, comercios y empresas. También varios semáforos quedaron fuera de funcionamiento.

Rige una alerta naranja en la zona y suspendieron las clases

Necochea y Quequén permanecen bajo alerta naranja por fuertes vientos. El SMN había previsto para este lunes vientos del sudoeste de entre 42 y 50 km/h, además de probabilidad de lluvias.

Como medida preventiva, las autoridades suspendieron las clases presenciales durante los turnos tarde y vespertino de este lunes.

El episodio también obligó a mantener cerrado Puerto Quequén y generó condiciones peligrosas para la navegación. Las autoridades recomendaron evitar acercarse a la costa y circular por sectores afectados mientras continúe el temporal.