Después de varias temporadas en cartel, “Las tapadas” da un nuevo paso: la obra teatral escrita por Clara Weller y Ana María Tenaglia llega ahora al papel, con la intención de que las voces de Manuela Sáenz y Rosita Campusano puedan continuar circulando y encontrando nuevos lectores. La idea surgió casi naturalmente. “Mi hijo tiene una pequeña editorial y, luego de un par de temporadas en cartel, pensamos: ¿por qué no plasmar la obra en papel?”, cuenta Clara Weller al recordar el origen de esta publicación. La obra es el resultado de una extensa investigación sobre la vida de sus dos protagonistas. Manuela Sáenz y Rosita Campusano fueron el punto de partida para hablar de mucho más que de dos figuras históricas: sus historias permiten acercarse al amor por la patria y por sus pueblos, pero también al amor en su sentido más profundo y personal. Llevar la obra al formato de libro significó para sus autoras un nuevo proceso creativo. Hubo que revisar la dramaturgia, corregir, volver sobre los textos y tomar decisiones sobre aquello que debía permanecer en la versión definitiva. “Hacer un libro tiene mucho de creativo, de probar ideas, desechar otras, tomar decisiones estéticas”, explica Weller. El resultado es también una manera de prolongar la vida de la obra más allá del escenario. “Cuando nosotras no representemos más la obra, el libro de Las tapadas quedará circulando y Rosita y Manuela contarán sus luchas a sus lectores”, señala la autora. La presentación será el martes 13 de octubre, a las 18.30, en la Biblioteca Córdoba (27 de Abril 275) y tendrá distintos momentos que recuperarán el espíritu de la obra. Durante el encuentro, Ana María Tenaglia interpretará algunas canciones, acompañada en guitarra por Rubén Cirigliano. A su vez, Giovanni Quiroga, director de la puesta teatral, compartirá aspectos del proceso de creación y del recorrido de la obra. Por su parte, Clara Weller leerá algunos de los textos que fueron escritos durante el proceso y que finalmente quedaron fuera de la versión teatral, una oportunidad para conocer también esas voces y fragmentos que acompañaron la construcción de Las tapadas. Así, el libro se presenta como una nueva etapa para una obra que encontró en el teatro una forma de recuperar las historias de Manuela Sáenz y Rosita Campusano y que ahora apuesta a que esas historias sigan viajando, esta vez de mano en mano y de lector en lector.