El exenganche de la Selección argentina Leonardo Rodríguez pasó por el ciclo Random de TN y dejó definiciones de alto impacto futbolístico en relación a la última final del Mundial y los vínculos que le dejó el deporte.
En una charla mano a mano, el bicampeón de América con la Albiceleste (1991 y 1993) no esquivó ningún tema: analizó tácticamente la derrota argentina frente a España, reveló detalles inéditos de su convivencia habitación de por medio con Diego Armando Maradona y explicó por qué considera que Lionel Messi superó cualquier parámetro histórico.
Además, en su rol de hombre de extrema confianza de Diego “Cholo” Simeone, el exfutbolista expuso los entretelones del mercado de pases europeo y dejó en claro cuáles son las aspiraciones del DT a futuro.
El análisis de la final del Mundial y el elogio a Scaloni
Al momento de repasar el cierre del certamen global, Rodríguez fue categórico sobre la consagración de España y el desgaste físico del plantel nacional. “Hay que reconocer que Argentina la final la perdió bien. España nos sacó la pelota y descansa con ella. Nosotros llegamos con muchos jugadores tocados, agotados y al límite de sus posibilidades”, reflexionó.
Sin embargo, el exfutbolista puso en valor la campaña del equipo dirigido por Lionel Scaloni: “No hay que perder de vista que se hizo un gran Mundial. Veníamos de ganar dos Copas América, una final del mundo y una Finalíssima; en algún momento te toca perder y hay que aprender a perder. Scaloni nos hace mejores como entrenador por cómo maneja las conferencias, el respeto al rival y la templanza que transmite”.

“Messi superó a Maradona”
Uno de los puntos más jugosos de la entrevista llegó al comparar a las dos máximas leyendas del fútbol mundial. Aunque compartió puesto y vestuario con Maradona, Leo Rodríguez fue contundente en su veredicto.
“Siento que Messi lo superó a Maradona. Para mí es el mejor de todos los tiempos. A los 40 años sigue teniendo un cambio de paso del uno contra uno que es increíble, además del repertorio de goles y tiros libres que posee. Es el hijo que todos quisiéramos tener”, aseguró.
Respecto a su experiencia compartiendo cuarto con Diego, Rodríguez recordó entre risas lo difícil de abstraerse de la figura del ’10′: “El día a día te hace perder la idolatría. Dormías con él y era uno más, pero cuando mirás para atrás decís ‘qué honor’. A mí me corregía la postura para patear tiros libres y me daba indicaciones tácticas. Eso sí, se acostaba tardísimo y dormía siempre con la televisión prendida a todo volumen”.
Su visión empresarial: apoyarse en los errores del pasado
Más allá de su labor directa como intermediario de pases, Leo Rodríguez desarrolló una estructura empresarial orientada al asesoramiento integral y la preservación del patrimonio del futbolista.

A partir de sus propias experiencias financieras durante y después de su etapa en actividad, busca guiar a los jóvenes atletas para cuidar las ganancias obtenidas durante sus carreras.
Al hablar sobre su propia gestión patrimonial, Rodríguez reflexionó con honestidad sobre los aciertos y deslices financieros cometidos en el camino: “Cometí errores en inversiones, pero siempre fui controlado; la felicidad pasa por otro lado, nunca fui ostentoso”.
Su relación con el Cholo Simeone
Amigo entrañable de Diego Simeone desde las divisiones inferiores de Vélez en 1988, Leo Rodríguez aclaró su rol cercano al cuerpo técnico del Atlético de Madrid y descartó que el DT aspire a reemplazar a Scaloni en el corto plazo.
“El Cholo es re contra hincha de la Selección y banca 100% el proceso de Scaloni, se mensajean seguido. Hoy no tiene el deseo de dirigir la Selección porque está proyectado en Europa. Creo que cuando termine su etapa en el Atlético de Madrid va a buscar otra experiencia europea en otro club y, si más adelante están dadas las condiciones, en el futuro se ve dirigiendo a la Argentina”, reveló.
Asimismo, contó cuál fue su intervención clave en algunos pases estelares del Colchonero: “Yo no soy su manager, pero charlamos mucho de fútbol. Fui el único que en 15 años le recomendó un jugador representado por mí: Nahuel Molina. También, cuando Rodrigo De Paul la rompía en Udinese con 24 años, le dije: ‘Miralo a este pibe, tiene personalidad, rompe, juega y quiere ganar’”.




