El ministro de Exteriores de Líbano, Yusef Ragi, ha defendido que el Gobierno libanés ha conseguido frenar los ataques de Israel contra Beirut "mediante la negociación", afirmando que, aunque la negociación es "larga y compleja", su país persistirá en él "hasta recuperar su plena soberanía", al tiempo que ha criticado al partido-milicia chií libanés Hezbolá por su rechazo al desarme, asegurando que "amenaza la seguridad y la soberanía" libanesas.

Líbano "ha logrado detener los ataques contra Beirut y sus suburbios mediante la negociación", ha declarado Ragi en una entrevista con la cadena Al Arabiya en la que ha subrayado que, si bien el proceso negociador es "largo y complejo", su país persistirá en él "hasta recuperar su plena soberanía".

En este sentido, ha defendido la vertiente diplomática, con la que Beirut habría logrado, según él, detener los ataques israelíes y recuperar el territorio libanés, pese a que la presencia militar y los ataques israelíes en Líbano no han cejado.

Por otra parte, el titular de Exteriores libanés ha querido separar de tales negociaciones la iniciativa de su Ejecutivo para hacerse con el control de las armas en su territorio: "Restringir las armas es una exigencia libanesa, ya que ningún Estado normal puede coexistir con milicias", ha manifestado, asegurando que "no tiene nada que ver con la negociación con Israel".

Contra quien sí ha cargado ha sido contra Hezbolá, grupo al que ha afeado amenazas de "guerra civil" que, según él, constituirían "la prueba más contundente de lo acertado de la decisión de restringir las armas".

"La posibilidad de una guerra civil no está sobre la mesa y ya no forma parte del vocabulario libanés", ha proseguido, agregando que "quienes promueven la guerra civil no quieren que el Estado libanés extienda su soberanía (...) y Hezbolá, junto con sus armas, amenaza la seguridad y la soberanía de Líbano".

Las palabras del jefe de la diplomacia libanesa han llegado después de que el secretario general de Hezbolá, Naim Qassem, apelara el sábado a la resistencia del pueblo libanés como "única manera de liberar la tierra", a medida que continúan los bombardeos israelíes sobre el sur del país.

Israel no ha cesado sus operaciones militares en Líbano a pesar del principio de acuerdo logrado el 26 de junio con la mediación de Estados Unidos, el cual sentaba las bases para un alto el fuego permanente e incluía el restablecimiento de la soberanía libanesa en el sur del país, aunque también el desarme de Hezbolá, que ha rechazado de pleno tal medida.

Desde entonces, Israel ha alegado razones de seguridad y la negativa del grupo chií al acuerdo para justificar sus acciones militares en la zona, en el marco de la nueva invasión desatada después de que el grupo lanzara proyectiles contra el país en respuesta a la ofensiva conjunta lanzada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán.