“Llegué a perder medio millón de dólares”: la lucha de Emiliano Vecchio contra la ludopatía
Emiliano Vecchio decidió contar públicamente una etapa que durante años mantuvo en reserva. El exmediocampista reconoció que entre 2019 y 2022 atravesó un problema de ludopatía que lo llevó a concurrir con frecuencia a casinos y a permanecer durante largas jornadas frente al juego. En una entrevista

Emiliano Vecchio decidió contar públicamente una etapa que durante años mantuvo en reserva. El exmediocampista reconoció que entre 2019 y 2022 atravesó un problema de ludopatía que lo llevó a concurrir con frecuencia a casinos y a permanecer durante largas jornadas frente al juego.
En una entrevista con el canal de YouTube Sistema Joaco Santos, Vecchio explicó que el problema comenzó a crecer cuando empezó a relacionarse con personas que frecuentaban esos lugares. Por entonces, su carrera lo había llevado por distintos clubes y países, entre ellos Santos, Al Ittihad, Bolívar y Rosario Central.
Con el tiempo, el juego dejó de ser una actividad ocasional y pasó a ocupar una parte central de su rutina.
“Estaba siete u ocho horas, pagaba el ticket, salía, daba la vuelta y entraba de nuevo”, relató el exfutbolista. También explicó que el hecho de ganar dinero no significaba que pudiera detenerse: podía obtener una suma importante y volver a apostar hasta perderla.
En ese contexto, Vecchio reveló que llegó a perder alrededor de 500 mil dólares. Sin embargo, remarcó que las consecuencias de aquella etapa no estuvieron relacionadas únicamente con el aspecto económico.
EL IMPACTO EN SU VIDA PERSONAL
El exjugador contó que la adicción comenzó a afectar directamente su relación con su familia y su presencia en momentos importantes de la vida cotidiana.
“Desde el lado económico estaba bien, pero a mí me pasaba que no veía a mis hijos”, recordó. Según explicó, el juego terminó desplazando otras prioridades y generando un aislamiento que le hizo tomar conciencia de la gravedad de lo que estaba atravesando.
Incluso durante su etapa en Rosario Central, donde llegó a ser capitán y una de las referencias del equipo, el problema continuaba presente.
Vecchio explicó que durante los partidos podía concentrarse completamente en el fútbol y olvidarse por un momento del casino. Pero una vez terminado el encuentro, volvía a aparecer la necesidad de jugar.
“Yo sabía que estaba enfermo”, reconoció al recordar aquella situación.
EL CAMINO PARA DEJAR EL JUEGO
El exfutbolista señaló que pudo comenzar a salir de esa situación cuando aceptó que necesitaba ayuda. Con el acompañamiento de una persona cercana, decidió incorporarse a un grupo y avanzar progresivamente hacia la autoexclusión de los casinos.
El proceso no fue inmediato. Según contó, con el paso del tiempo la necesidad de apostar comenzó a disminuir y consiguió mantenerse alejado de esos lugares.
“Fueron tres años de mi vida que fueron muy complejos”, resumió Vecchio, quien actualmente continúa vinculado al fútbol en el ámbito de la Liga de San Nicolás.
Su relato expone cómo una conducta que inicialmente puede aparecer vinculada al entretenimiento puede transformarse en una problemática que afecta las relaciones personales, la economía y la vida cotidiana, y también pone en primer plano la importancia de pedir ayuda frente al juego compulsivo.


