Un estudio demostró que las personas con muchos tatuajes tienen ventajas de personalidad muy marcadas sobre el resto. Según la psicología, las características distintivas de quienes se animan a utilizar su piel para grabarse mensajes, dibujos o retratos son muy notorias.
La investigación, que fue publicada en Personality and Individual Differences, estudió la personalidad de más de 1.300 estudiantes universitarios y la primera observación que se hizo fue que quienes se hacen tatuajes tienen mayor necesidad de singularidad que quienes no se los hacen.
En el estudio se hicieron cuestionarios de personalidad y se analizaron las motivaciones de las personas para hacerse tatuajes. En ese marco, se encontraron asociaciones que permitieron sacar conclusiones generales llamativas y establecer seis ventajas concretas relacionadas con su personalidad.
Las 6 ventajas de quienes tienen tatuajes
El trabajo científico estableció que estas son las 6 ventajas principales de quienes tatuajes en su cuerpo:
Mayor capacidad para expresar la individualidad
Según la psicología, las personas tatuadas tienen una disposición mucho más explícita para expresar su individualidad al resto de la sociedad. No tienen pudores, represiones ni complejos. Disfrutan siendo quienes son y les gusta que los demás lo sepan.

Esto hace que tengan una identidad muy definida y quienes conviven o se relacionan con ellos sepan claramente cuáles son sus gustos, valores o ambiciones personales. Sin necesidad de expresarse con palabras, ellos ya están diciéndole al mundo cómo son.
Mayor apertura a nuevas experiencias
La segunda ventaja que notaron los investigadores se vincula con la búsqueda de experiencias nuevas y movilizantes. Son más curiosos y están dispuestos a explorar alternativas que los saquen de la rutina.
No es que estén buscando vivir aventuras todos los días, pero las estadísticas demuestran que se sienten cómodos con las variaciones, las propuestas innovadoras y los desafíos que los sacan de la zona de confort.
Mayor facilidad para la interacción social
También se encontró que las personas con tatuajes son muy extrovertidas. Se demostró que tienen más facilidad para relacionarse con otros de una manera espontánea y amigable.

Son muy sociables, enseguida hacen amigos y se sienten cómodos en cualquier grupo de trabajo, estudio o deportes. Enseguida encuentran puntos en común para establecer conversaciones o programar actividades.
Mayor disposición a experimentar
Otro punto que apareció en el trabajo fue que las personas con muchos tatuajes persiguen sensaciones nuevas. Les gusta experimentar, probar, ver qué sienten en determinadas situaciones que no conocen.
No tienen esas barreras naturales que son comunes en otras personas ante lo desconocido. Su actitud inicial no es el rechazo, sino la disposición a probar.
Mayor independencia frente a las convenciones
Los que tienen muchos tatuajes en el cuerpo no son personas atadas a convenciones físicas ni de moda. No les preocupan los estereotipos ni se proponen imitar los modelos hegemónicos. A ellos les encanta ser diferentes y llamar la atención por su singularidad.
Es común que las personas con tatuajes se vistan distinto y se apeguen menos a las normas o convenciones del tipo “a un casamiento se va de saco y corbata”. No están atentos a las miradas de los demás.
Mayor conexión entre identidad y expresión personal
El significado que una persona le da a sus tatuajes constituye otro rasgo importante. Las razones de esta práctica son muy distintas. Para algunos es un homenaje a un familiar, para otros implica eternizar un recuerdo y hay quienes lo hacen por una cuestión estética.
En ellos, se observa una profunda conexión entre identidad y expresión. Son lo que está a la vista. Se sienten representados por su cuerpo y están orgullosos de mostrarse. No tienen conflictos internos a raíz de su imagen y su personalidad es transparente.




