Los Veintisiete han aprobado este lunes los cinco primeros proyectos europeos de defensa de interés común, que permitirán a varios países desarrollar conjuntamente capacidades militares en ámbitos como drones y sistemas antidrones, defensa aérea y antimisiles, vigilancia espacial y marítima y protección del flanco oriental, y que podrán optar a los 325 millones de euros reservados por la UE para apoyar su puesta en marcha.

"Los cinco proyectos se centran en los ámbitos en los que debemos avanzar más rápido para construir una defensa europea más fuerte y resiliente", ha señalado el comisario europeo de Defensa y Espacio, Andrius Kubilius.

En concreto, Decoder estará dedicado a drones y sistemas para detectar y neutralizar aparatos enemigos, mientras que otro de los proyectos, denominado Defensa Marítima y de los Fondos Marinos Integrada, se centrará en identificar y responder a amenazas en el mar y bajo el agua, incluida la protección de infraestructuras como los cables submarinos.

Un tercer programa (Space) se centrará en el espacio e incluye satélites de alerta temprana para detectar lanzamientos de misiles, comunicaciones, vigilancia y reconocimiento, además de sistemas que permitan poner rápidamente en órbita aparatos de sustitución cuando sea necesario.

La lista se completa con el Sistema Federado Integrado de Defensa Aérea y Antimisiles de la UE, que incluye mecanismos de alerta temprana y mando coordinado, y 'Eastern Flank Watch', destinado a reforzar la protección del flanco oriental por tierra, aire y mar, así como en el ciberespacio.

En promedio, 18 Estados miembro participan en cada una de las cinco iniciativas, que también están abiertas a Noruega y Ucrania, con Kiev involucrada en cuatro de ellas, según los datos facilitados por el Ejecutivo comunitario.

La aprobación permite ahora que los programas puedan optar a financiación comunitaria dentro del Programa Europeo de la Industria de Defensa, dotado en total con 1.500 millones de euros, de los que Bruselas ha reservado 325 millones para apoyar el lanzamiento y desarrollo inicial de estos proyectos.

Según explica la Comisión, este mecanismo está pensado para iniciativas industriales de gran escala desarrolladas conjuntamente por varios países y destinadas a cubrir necesidades militares que, por su tamaño o complejidad, requieren cooperación entre distintos Estados.

La selección parte de una convocatoria lanzada el pasado 16 de febrero, a la que los Estados miembro presentaron nueve propuestas, de las que la Comisión escogió en julio las cinco que han recibido ahora el visto bueno de los Veintisiete.

A partir de ahora, Bruselas trabajará con los países participantes en su desarrollo y supervisará el cumplimiento de los objetivos acordados. Dado su carácter a largo plazo, podrán seguir recibiendo financiación europea una vez concluya el actual programa comunitario para la industria de defensa, a través del futuro Fondo Europeo de Competitividad, actualmente en negociación para el próximo presupuesto plurianual 2028-2034.