La mayoría de las viviendas, desde hace años, repiten el mismo esquema: una entrada que desemboca en un pasillo central, con habitaciones a ambos lados. Aunque esta distribución resulta sencilla de organizar, no siempre aprovecha al máximo la superficie disponible, sobre todo en departamentos pequeños.

En espacios reducidos, destinar varios metros a un corredor que solo conecta ambientes puede afectar el tamaño, la iluminación y la sensación de amplitud del resto de la casa. Por eso, los arquitectos e interioristas actuales buscan que las zonas de circulación también tengan una función real en la vida cotidiana.

El pasillo como parte activa de la casa

Por un lado, el arquitecto Joaquín Torres, fue tajante y recomendó que hay que eliminar los pasillos. Así lo explicó en una entrevista con Arquitectura y Diseño, donde cuestionó la necesidad de mantener un pasillo que solo sirve para ir de una habitación a otra.

Los expertos recomiendan aprovechar al máximo los pasillos de las casas. (Imagen ilustrativa IA Gemini)
Los expertos recomiendan aprovechar al máximo los pasillos de las casas. (Imagen ilustrativa IA Gemini)

Torres propuso cambiar la manera de entender el pasillo: puede incorporarse y asumir parte de su función. “El propio pasillo puede ser la zona de estar, un salón, una cosa así”, detalló, e incluso sugirió que podría formar parte de la cocina.

La diferencia, aunque parezca mínima en el plano, tiene un impacto importante. Si el espacio que antes solo conectaba habitaciones se integra al living, por ejemplo, esos metros dejan de ser residuales y pasan a formar parte de una zona realmente utilizada.

Torres fue especialmente crítico con la distribución tradicional de un pasillo central y habitaciones a ambos lados, a la que calificó de “absolutamente mediocre” y comparó con la de un hotel.

Sin embargo, aclaró que no todos los pasillos pueden desaparecer, sino que en algunos casos son necesarios por cuestiones estructurales, de privacidad o de organización. La clave está en preguntarse si ese espacio puede asumir una función adicional o si la distribución podría resolverse de manera más eficiente.

Cerramientos de cristal: dividir sin aislar

Una de las herramientas más utilizadas para optimizar metros es el uso de cerramientos que separan sin crear una barrera opaca. Las paredes y mamparas de cristal permiten delimitar ambientes sin perder luz ni profundidad visual.

Una de las alternativas para un pasillo con más luz, es usar mamparas. (Imagen ilustrativa IA Gemini)
Una de las alternativas para un pasillo con más luz, es usar mamparas. (Imagen ilustrativa IA Gemini)

Eliminar el pasillo no significa que todas las habitaciones deban quedar abiertas. La idea es conectar directamente los ambientes y usar las propias estancias como zonas de distribución, sin reservar metros a un corredor.

El salón puede comunicarse con la cocina y ambos quedar delimitados por un cerramiento acristalado. Lo mismo puede aplicarse a un despacho integrado en el living o a otras áreas que requieran cierta independencia.

La interiorista Pia Capdevila destacó que este recurso permite “separar ambientes sin perder luz ni profundidad visual”. El cristal marca el inicio y el final de cada zona, pero evita que la pared se convierta en una barrera visual.

En departamentos pequeños, la diferencia es clave: un tabique cierra el espacio, mientras que una mampara permite ver lo que hay al otro lado. Así, la cocina puede seguir conectada con el living aunque esté separada, o un despacho puede tener su propio espacio sin quedar aislado.