El Banco Nación lanzó una línea de réditos para comprar autos a una tasa del 19% anual más UVA (Foto: Reuters)

En las últimas semanas el Gobierno formuló una serie de anuncios sobre préstamos:

  • El que permite a empresas que tienen flujos de ingresos en pesos tomar deudas en dólares.
  • La utilización del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) para otorgar préstamos hipotecarios.
  • Créditos para comprar autos con préstamos del Banco Nación a una tasa del 19% más UVA.

Como dijo en su momento el ministro Luis Caputo, están tratando de reactivar la economía. Pero, tomar créditos a una tasa de 19% más UVA es casi comprar la entrada al grupo de morosos.

El argumento oficial y el rol del mercado

Federico Sturzenegger argumentó en una publicación en X: “Siempre decimos con el presidente Milei que un precio alto en un mercado competitivo es exactamente el tipo de cosas que están bien, porque identifican un negocio potencial e insatisfecho, por lo que es la señal, si fuera exitoso, para que entren otros jugadores”.

Tomar créditos a una tasa de 19% más UVA es casi comprar la entrada al grupo de morosos.

Me parece un razonamiento incompleto. Si por cada bien y servicio que hay en el mercado el Estado o una empresa del Estado va a probar cuál es el precio, no estamos hablando de una economía liberal: estamos hablando de una economía intervencionista.

Basta con leer el artículo de Friedrich von Hayek, El mercado como proceso de descubrimiento, en su libro Nuevos ensayos, para entender que no hace falta que el Estado esté orientando los precios o dé señales de cuál es el precio tope.

Es función del mercado descubrir dónde hay una demanda insatisfecha y a qué precio está dispuesto a pagar el consumidor.

Es función del mercado descubrir dónde hay una demanda insatisfecha y a qué precio está dispuesto a pagar el consumidor (Foto: EFE)

Es cierto que, en el proceso de mercado, el empresario que primero llega tiene una ganancia extraordinaria, entendiendo como tal la que es superior al promedio del mercado.

Si a ese precio y calidad hay demanda, aparecen nuevos oferentes y el precio tiende a bajar al aumentar la oferta. Justamente la competencia genera ese beneficio para el consumidor: mejorar la calidad y bajar el precio, al tiempo que desaparece la ganancia extraordinaria por la mayor oferta.

El sistema financiero argentino

Ahora bien, no es necesario que el Estado salga a cumplir la función que le corresponde al empresario que primero llega al mercado. Para eso está la capacidad de innovación de la gente y la función del Estado es liberar a la gente de las trabas que le impiden desarrollar su capacidad de innovación.

No es necesario que el Estado salga a cumplir la función que le corresponde al empresario que primero llega al mercado

El empresario privado arriesga su capital en la búsqueda de una necesidad insatisfecha; en cambio, el Banco Nación tiene mayoría estatal y arriesga recursos de los contribuyentes.

Es más, basta con ver cómo se compone su directorio para advertir que ahí va a parar gente de LLA sin conocimientos del mercado financiero.

No hace falta que dé los nombres que todos conocen. Es el conchabo en el Estado de los que se van de un puesto y les dan otro. Banco Nación, YPF y otras reparticiones públicas.

El sistema financiero argentino es mínimo y, encima, el Estado absorbe buena parte de la escasa oferta de ahorro con encajes altos, el Tesoro colocando bonos en el sistema financiero y el Banco Central de la República Argentina (BCRA) volviendo a hacer pases pasivos (Foto: Reuters)

El problema que veo es que el sistema financiero argentino es mínimo y, encima, el Estado absorbe buena parte de la escasa oferta de ahorro con encajes altos, el Tesoro colocando bonos en el sistema financiero y el Banco Central de la República Argentina (BCRA) volviendo a hacer pases pasivos con el nombre de “otros”.

Tenemos un mercado financiero mínimo y, encima, el Estado desplaza al sector privado.

Dudo que haya mucho ahorro en el mercado financiero. Los depósitos, incluso los que están a plazo fijo, son mayormente capital de trabajo. Dinero que se deposita para hacer los pagos a lo largo del mes. Y hay depósitos a plazo fijo que también son capital de trabajo: empresas que postergan pagos a sus proveedores y ganan tasa durante un mes o dos.

El encaje promedio se ubicó en el 30% en julio pasado y tuvo una tendencia alcista en 2024 y 2025

Como puede verse en el gráfico uno, el encaje promedio se ubicó en el 30% en julio pasado y tuvo una tendencia alcista en 2024 y 2025. En particular, en 2025, para frenar la corrida cambiaria, el encaje promedio llegó al 32,8% en octubre de 2025.

El problema estructural y la salida

Esto limita la capacidad prestable del sistema financiero, amplía el spread entre la tasa activa y la pasiva y la fuerte suba de la tasa en 2025 fue una de las causas de la actual mora crediticia de las familias.

Pero el problema de fondo es que décadas de un Estado que confiscó depósitos en los bancos -plan Bonex 1989, corralito y pesificación asimétrica (crisis 2001)-, además de la confiscación de los ahorros que teníamos en las AFJP (2008) y los aumentos de impuestos sobre el patrimonio, hicieron que los argentinos huyeran del sistema financiero en busca de seguridad.

Eso derivó en un sistema financiero cada vez más chico y con escaso ahorro, ya sea en una caja de seguridad o en el exterior.

No existe un mercado de capitales en el que los bancos puedan descargar sus carteras crediticias y recuperar liquidez

Además, no existe un mercado de capitales en el que los bancos puedan descargar sus carteras crediticias y recuperar liquidez.

Recordemos que los bancos reciben depósitos a la vista —cuentas corrientes y cajas de ahorro— y a plazo fijo, pero con un máximo de 35 días. Es decir, en el pasivo tienen depósitos que vencen casi todos los días y, en el activo, si prestan a largo plazo, quedan descalzados en los plazos y, ante una eventual corrida financiera, no tienen forma de recuperar liquidez.

La destrucción del sistema de las AFJP hizo que no hubiese un mercado de capitales con ahorros de largo plazo (Foto: Reuters)

La destrucción del sistema de las AFJP hizo que no hubiese un mercado de capitales con ahorros de largo plazo que les permitiera a los bancos descargar sus carteras crediticias de largo plazo para recuperar liquidez y seguir prestando.

La solución a este problema estructural no es ni los préstamos hipotecarios que propuso el Gobierno con los fondos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS), que tienen un costo en términos reales que es el doble del costo financiero de Estados Unidos, ni estos préstamos para comprar autos.

La solución de corto plazo consistiría en bajar los encajes bancarios y en que el Tesoro dejara de llenar de bonos a los bancos

En todo caso, la solución de corto plazo consistiría en bajar los encajes bancarios y en que el Tesoro dejara de llenar de bonos a los bancos, desplazando al sector privado del escaso ahorro del sistema financiero.

La solución de largo plazo consiste en hacer que Argentina vuelva a ser un país que respeta el derecho de propiedad.