Un carro híbrido es un vehículo que utiliza dos motores distintos para moverse.

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El mercado de vehículos híbridos en Colombia crece a un ritmo acelerado, pero ese entusiasmo por la nueva tecnología no siempre viene acompañado del conocimiento técnico necesario para cuidarla. Entre enero y agosto de 2026 se registraron 63.210 unidades híbridas en el país, un 61% más que en el mismo periodo de 2025, según el Informe de Registro de Vehículos de FENALCO y ANDI.

Solo en agosto se sumaron 9.195 vehículos, un 51,6% más que un año atrás. Ante este panorama, especialistas advierten que el mantenimiento de estos autos exige atención específica, distinta a la de un vehículo de combustión tradicional, y que ignorar esas particularidades puede derivar en desgaste prematuro o reparaciones costosas.

Por qué un híbrido exige más cuidado en el mantenimiento del aceite

Uno de los errores más frecuentes entre nuevos propietarios es suponer que un híbrido demanda menos mantenimiento por combinar motor eléctrico y de combustión. La realidad es la opuesta, según explica Jesús Cano, técnico regional de Castrol.

Los dos motores trabajan juntos o por separado según la necesidad del camino.  

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El motor de combustión de estos vehículos no funciona de manera continua: se enciende, se apaga y vuelve a arrancar en ciclos constantes para alternar con el sistema eléctrico.

Esa intermitencia expone al aceite a mayor humedad y oxidación, mientras que las variaciones de temperatura obligan a reforzar la protección interna del motor.

“Un aceite pensado para híbridos debe ofrecer excelente protección contra el desgaste, alta resistencia a la oxidación, rápida circulación en arranque en frío y capacidad para mantener limpio el motor. Todo esto ayuda a conservar la eficiencia de combustible y el desempeño del sistema de carga de la batería”, explica Cano.

A esto se suma otro error habitual: elegir el lubricante sin considerar las especificaciones técnicas del vehículo. “Los híbridos suelen requerir viscosidades bajas y una mayor reducción de fricción por sus constantes arranques y apagados”, señala el especialista, lo que descarta la idea de usar cualquier aceite disponible en el mercado sin verificar su compatibilidad.

El aceite no es el único fluido que requiere seguimiento riguroso en un híbrido. 

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Intervalos de cambio de aceite: por qué no conviene extenderlos

Otro comportamiento riesgoso es asumir que, como el motor de combustión trabaja menos tiempo, los cambios de aceite pueden espaciarse por decisión propia. Cano aclara que los intervalos dependen de las especificaciones del fabricante, el tipo de conducción, el clima y las condiciones de uso, y que estos factores no deben interpretarse de forma libre por el conductor.

“El error más común que vemos es asumir que un híbrido necesita menos mantenimiento. Usar un fluido que no cumple la especificación del fabricante o extender demasiado los intervalos de cambio puede derivar en desgaste prematuro, pérdida de eficiencia, sobrecalentamiento de componentes y, en los casos más severos, reparaciones costosas tanto en el motor de combustión como en el sistema eléctrico”, advierte Cano.

Este punto resulta especialmente relevante porque el impacto de un mal mantenimiento no se limita al motor tradicional, sino que puede extenderse al sistema eléctrico del vehículo, uno de los componentes más costosos de reparar.

Los intervalos dependen de las especificaciones del fabricante, el tipo de conducción, el clima y las condiciones de uso.

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El papel del refrigerante en la protección del sistema eléctrico

El aceite no es el único fluido que requiere seguimiento riguroso en un híbrido. En varios modelos, el refrigerante también cumple una función en la regulación térmica de componentes de alto voltaje, como la batería, el inversor y el motor eléctrico.

Un manejo inadecuado de la temperatura en estos sistemas puede afectar directamente el desempeño, la eficiencia y la durabilidad del vehículo, por lo que descuidar el refrigerante equivale a exponer no solo el motor de combustión, sino también la parte eléctrica que distingue a esta tecnología.

Un híbrido es un vehículo que combina motor eléctrico y de combustión, y su motor térmico se enciende y apaga de forma constante para alternar con el sistema eléctrico. Ese funcionamiento intermitente exige un aceite con mayor resistencia a la oxidación y una vigilancia especial del refrigerante, que además protege la batería de alto voltaje.

Utilizar los fluidos correctos y respetar los intervalos técnicos son factores que inciden de forma directa en la vida útil del vehículo.

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Recomendaciones para prolongar la vida útil de un vehículo híbrido

A partir de estos señalamientos, existen pautas concretas que los propietarios de híbridos deberían seguir para evitar fallas evitables:

  • Seguir siempre las especificaciones de aceite y refrigerante que indique el fabricante del vehículo, sin aplicar criterios propios de un carro de combustión tradicional.
  • No espaciar los cambios de aceite más allá de lo recomendado, aun cuando el motor de combustión funcione menos tiempo que en un vehículo convencional.
  • No pasar por alto el refrigerante, ya que en varios híbridos protege también la batería de alto voltaje y el motor eléctrico, no solo el bloque del motor. Usar lubricantes totalmente sintéticos formulados para bajas viscosidades y ciclos frecuentes de arranque y apagado.

Los beneficios de un híbrido en materia de eficiencia y reducción de emisiones dependen, en buena medida, de que su propietario entienda cómo funcionan sus sistemas internos. Utilizar los fluidos correctos y respetar los intervalos técnicos son factores que inciden de forma directa en la vida útil del vehículo.