Si la nariz está caliente, hay preocupación. Si está fría, parece que todo está bien. Durante generaciones, tocar el hocico de un perro se convirtió en una especie de termómetro casero para sus dueños.
Sin embargo, ese gesto tan habitual puede llevar a conclusiones equivocadas. La temperatura de la nariz de un perro puede cambiar por distintos motivos y no sirve por sí sola para saber si tiene fiebre.
El veterinario Israel Pérez puso el foco en esta creencia y fue contundente al explicar por qué no conviene utilizarla como método de diagnóstico. “Si tocas la nariz de tu perro para saber si tiene fiebre, llevas toda la vida comprobándolo mal”, advirtió el especialista.
Por qué la nariz del perro puede estar caliente
La temperatura de la nariz de un perro no permanece constante durante todo el día. Puede sentirse más caliente después de que el animal haya estado durmiendo, luego de permanecer expuesto al sol o simplemente por las condiciones del ambiente. También puede variar según el momento del día y la actividad que haya realizado.
@tuveterinarionline Deja de comprobar así su temperatura La temperatura de la nariz de tu perro no es un indicador fiable de fiebre. 🐶🌡️ Puede variar por el ambiente, el descanso, la exposición al sol y muchos otros factores. Si notas apatía, pérdida de apetito, temblores o cambios en su respiración, presta atención: pueden indicar que algo no va bien, pero no confirman por sí solos que tenga fiebre. Para conocer su temperatura corporal hay que medirla correctamente. Si está elevada o tu perro presenta síntomas preocupantes, consulta con tu veterinario. 🩺 📲 Sígueme en @tuveterinarionline para más consejos veterinarios y para desmontar mitos sobre la salud de tu mascota. #veterinario #perros #fiebreperros #saludcanina #mascotas ♬ sonido original - TuVeterinariOnline
Por eso, una nariz caliente no significa necesariamente que el perro tenga fiebre. Lo mismo ocurre al revés: que el hocico esté frío tampoco permite asegurar que el animal esté sano o que su temperatura corporal sea normal.
Las señales que pueden indicar que algo no está bien
Aunque tocar la nariz no sea un método fiable, existen determinados cambios que pueden llamar la atención de los dueños. Entre ellos aparecen la apatía, la pérdida de apetito, los temblores sin una causa evidente y una respiración más rápida de lo habitual cuando el perro está en reposo.
Sin embargo, estas señales tampoco permiten confirmar por sí solas que el animal tenga fiebre. Pueden aparecer por diferentes motivos y deben interpretarse teniendo en cuenta el estado general del perro.
Por eso, si además del cambio de comportamiento aparecen otros síntomas o el animal se encuentra claramente decaído, lo recomendable es consultar con un veterinario.
Cómo saber realmente si un perro tiene fiebre
La única manera de conocer la temperatura corporal del animal es medirla directamente con un termómetro. En el ámbito veterinario, la medición rectal se considera una de las formas más fiables de obtener ese dato. De manera general, una temperatura superior a aproximadamente 39-39,5 °C puede indicar fiebre, aunque el resultado también debe interpretarse según el contexto.
Por ejemplo, el ejercicio intenso o el sobrecalentamiento pueden elevar la temperatura corporal sin que necesariamente exista una infección.
Por eso, antes de preocuparse porque la nariz del perro está más caliente de lo habitual, hay una pregunta mucho más útil que hacerse: ¿cómo está el animal en general? El comportamiento, el apetito y otros síntomas pueden aportar información, pero para saber si realmente tiene fiebre no alcanza con tocarle la nariz.



