Cuando le dan de comer y de tomar a sus gatos, la mayoría de las personas ubica el recipiente del agua inmediatamente al lado del de la comida. Aunque puede parecer una decisión práctica, los veterinarios recomiendan separarlos, ya que puede influir en el comportamiento del animal.

A la hora de tomar agua, los gatos son muy selectivos con la ubicación. Por este motivo, si el recipiente no les resulta atractivo o está en una zona incómoda, podrían beber menos agua de la necesaria y reducir su hidratación.

Por qué el agua de los gatos no debería estar al lado de la comida

Ante esta situación, la veterinaria Andrea Brodie explicó que la modificación más sencilla es alejar ambos recipientes. “Asegurate de poner el agua lejos del plato de comida, al menos a 1,8 metros”, señaló la especialista al ser consultada por un dueño cuyo gato bebía directamente de la canilla.

Al tener ambos recipientes cerca, los gatos pueden tomar menos agua de lo que deben. (Imagen ilustrativa generada con IA)
Al tener ambos recipientes cerca, los gatos pueden tomar menos agua de lo que deben. (Imagen ilustrativa generada con IA)

Este hábito puede vincularse con el comportamiento natural de los gatos. En ambientes naturales, las fuentes de agua no suelen estar justo al lado del lugar donde cazaron una presa, por lo que comer y beber en sitios diferentes puede resultarles más atractivo.

En esa misma línea, la veterinaria especialista en nutrición Stefanie Handl sostuvo, tras analizar los hábitos de consumo de agua de estos animales: “Los gatos generalmente prefieren los puntos de agua alejados del lugar donde comen”. Además, observó que muchos utilizaban otras fuentes de agua disponibles dentro y fuera de la vivienda.

Cómo colocar el agua para que el gato tome más

Más allá de separar el agua de la comida, los veterinarios aconsejan ofrecer distintos puntos de hidratación dentro de la casa, principalmente en ambientes tranquilos y a los que los gatos puedan acceder de manera sencilla.

Otro factor fundamental es mantener siempre el agua limpia y fresca. Además, probar distintos recipientes puede ayudar a descubrir las preferencias particulares de cada animal. En algunos casos, las fuentes con agua en movimiento pueden resultar atractivas, aunque no todos los gatos las eligen.

Poner los platos separados y ofrecerle distintos puntos de hidratación puede aumentar el consumo de agua en el animal. (Imagen ilustrativa generada con IA)
Poner los platos separados y ofrecerle distintos puntos de hidratación puede aumentar el consumo de agua en el animal. (Imagen ilustrativa generada con IA)

Así, ubicar el plato del agua al lado del de la comida podría hacer que algunos gatos beban menos, mientras que separarlos es un cambio sencillo que puede favorecer que el animal encuentre más atractivo el momento de hidratarse.