Los hutíes se han hecho este jueves con la estratégica ciudad de Moca, situada en la costa oeste y la más cercana al estrecho de Bab el Mandeb, en el marco de la ofensiva lanzada hace cerca de una semana contra las fuerzas de las autoridades reconocidas internacionalmente, respaldadas por una coalición liderada por Arabia Saudí.

Según las informaciones recogidas por el portal yemení de noticias Marebpress, los hutíes han irrumpido en Moca tras tomar Hays y Al Joja, en la provincia de Hodeida, ante el repliegue de las tropas gubernamentales debido a la presión de los rebeldes, que han logrado importantes avances en la zona durante los últimos días.

Los avances han sido confirmadas por testigos y fuentes militares citadas por la agencia alemana de noticias DPA, si bien por ahora no hay un anuncio por parte de los hutíes o las autoridades reconocidas internacionalmente, que habrían trasladado a sus fuerzas a una zona al sur de Moca para "reorganizarse", según Marebpress.

Diversos vídeos en redes sociales muestran a los rebeldes realizando patrullas en Moca --situada al norte de Bab el Mandeb, una de las principales rutas principales de la región, junto con el estrecho de Ormuz--, si bien la autenticidad de las grabaciones no ha podido ser verificada de forma independiente.

El portavoz de operaciones militares de los hutíes, Yahya Sari, ha indicado en un breve mensaje en redes sociales que los rebeldes han derribado un dron de reconocimiento saudí en la provincia de Haya, sin pronunciarse sobre la situación en torno a Moca y sin que Riad haya reaccionado por ahora a este anuncio del grupo chií.

Por su parte, el Ministerio de Exteriores de las autoridades instauradas por los hutíes en la capital de Yemen, Saná, desde 2015, ha destacado en un comunicado que "la insistencia del régimen saudí a la hora de violar la soberanía yemení y sus continuados bombardeos requieren de una respuesta para que detenga estas acciones hostiles".

La toma de la ciudad por parte de los hutíes supondría un duro vaparalo para las autoridades reconocidas internacionalmente y aumentaría las capacidades de los rebeldes de afectar el tráfico marítimo en Bab el Mandeb, cuya importancia ha aumentado a raíz de las afectaciones al tránsito en el estrecho de Ormuz tras la ofensiva lanzada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán.

Los rebeldes lanzaron una ofensiva la semana pasada en la costa del mar Rojo y los alrededores del estratégico estrecho de Bab el Mandeb, tras lo que las fuerzas internacionales lideradas por Riad ejecutaron una campaña de bombardeos para respaldar a las tropas gubernamentales, que en enero lograron establecer su control en zonas del sur del país tras la disolución del Consejo de Transición del Sur (CST), respaldado por Emiratos Árabes Unidos (EAU), a raíz de unos combates internos.

La situación amenaza con provocar el colapso total de la tregua alcanzada en 2022, después de años de guerra y en medio de los intentos mediados por Naciones Unidas para lograr un acuerdo de paz que ponga fin al conflicto abierto en 2014, que ha sumido al país en una de las crisis internacionales más graves a nivel internacional.