Las compañías tecnológicas impulsan las ganancias de Wall Street.

Los inversores de Wall Street evalúan si una eventual desaceleración en el desarrollo de IA de vanguardia reducirá el gasto tecnológico, después de que dirigentes del sector pidieran moderar el ritmo de avance de estos sistemas. La discusión enfrenta dos perspectivas: una menor velocidad en los modelos más avanzados podría modificar las expectativas del mercado, pero no necesariamente la demanda de infraestructura informática, según Business Insider.

El avance de Wall Street estuvo impulsado en los últimos meses por las empresas más importantes del mundo en inteligencia artificial, debido a su liderazgo en infraestructura, desarrollo de modelos de frontera y capitalización, con crecimiento en 2026: Nvidia (+12,4%), , Google (Alphabet+8,2%), Microsoft (+6%). Pronto se les sumarían otros gigantes del sector, como Anthropic y OpenAI, con la salida a Bolsa entre sus planes inmediatos.

La capacidad de computación para inteligencia artificial ya resulta insuficiente frente a la demanda, por lo que las empresas difícilmente reduzcan de forma sustancial sus presupuestos. El mayor uso de la inferencia también sostiene la necesidad de procesamiento, aun si el entrenamiento de nuevos modelos avanza a un ritmo menos acelerado.

El gasto en IA debería mantenerse estable a medida que la demanda se desplace del entrenamiento al proceso de producir nueva información

Darío Amodei, director ejecutivo de Anthropic, propuso que el desarrollo de IA de vanguardia pase de ser “extremadamente rápido” a ser “solo algo rápido”, sin plantear su detención. Los analistas de Bernstein Research consideraron que esa diferencia impide asociar de manera automática una moderación del desarrollo con un retroceso de la inversión.

La firma sostuvo que mayores medidas de protección podrían favorecer la adopción de la tecnología a largo plazo, al reducir las inquietudes políticas y sociales que genera. Bernstein mantiene su preferencia por Nvidia, Broadcom y los fabricantes de equipos para semiconductores.

El software empresarial ante una nueva distribución de inversiones

La continuidad del gasto abre otra cuestión para el mercado: qué compañías recibirán esos recursos. ISI Evercore planteó que la siguiente etapa podría beneficiar al software que permite a las empresas implementar inteligencia artificial en sus operaciones.

La mayoría de las compañías de software consumen modelos de IA en lugar de desarrollarlos, por lo que su desempeño depende menos de la velocidad con que mejoren los sistemas de vanguardia. Su desafío consiste en trasladar esas capacidades a procesos internos utilizables por las organizaciones.

Wall Street está replanteándose el mercado de la IA tras los llamamientos a desacelerar el desarrollo de la IA más avanzada

Los analistas de Evercore definieron esa competencia con una diferencia precisa: “La carrera por la IA empresarial se centra cada vez más en convertir la inteligencia de los modelos en flujos de trabajo seguros, controlados y repetibles, y no simplemente en tener acceso al modelo más inteligente”.

Si el avance de los modelos más potentes se vuelve “un poco menos frenético”, podría aumentar el valor relativo de las empresas que implementan, administran y protegen esas herramientas. El efecto alcanzaría tanto al software empresarial como a la ciberseguridad, porque los agentes de IA necesitarán gestión de identidades, gobernanza, supervisión y seguridad.

La primera reacción bursátil reflejó esa lectura. El lunes, el ETF iShares Expanded Tech-Software Sector subió 5%, mientras que el ETF iShares Semiconductor cayó 6%, ante las apuestas de que un menor ritmo de desarrollo favorecería al software por encima de la infraestructura de inteligencia artificial.

La incertidumbre sobre los modelos y los chips de memoria

La respuesta inicial del mercado dejó de lado una disyuntiva, advirtieron analistas de RBC Capital Markets. Una ralentización puede dar más tiempo a los participantes rezagados para alcanzar a los líderes, pero también puede demorar la llegada de productos más capaces en los que muchas firmas de software basan sus proyecciones de crecimiento.

“El mercado está priorizando la seguridad a corto plazo, sin tener en cuenta el coste de oportunidad de la adopción diferida de la IA”, escribieron. Si la desaceleración fuese temporal, las empresas cuyos productos dependen de avances de vanguardia podrían tener un potencial de crecimiento mayor al que los inversores contemplan.

Darío Amodei propuso que el desarrollo de IA de vanguardia pase de ser “extremadamente rápido” a ser “solo algo rápido”.

El movimiento de las cotizaciones expresa un cambio de expectativas más que una modificación de los fundamentos, afirmó Charu Chanana, estratega jefe de inversiones de Saxo. “Por ahora, esto parece más una conmoción en el sentimiento del mercado y en las valoraciones que un colapso en la demanda de IA”, señaló.

La estratega añadió que exigir más pruebas no implica que las tecnológicas dejen de construir centros de datos o de comprar equipos informáticos. Sin embargo, menos lanzamientos de modelos avanzados o menos programas masivos de entrenamiento podrían reducir la demanda prevista de procesadores, chips de memoria y capacidad de encapsulado.

Los fabricantes de memoria enfrentan una exposición particular porque aumentan la oferta ante la expectativa de una demanda sostenida. Chanana advirtió que, si esa demanda se retrasa cuando entre nueva producción al mercado, la escasez podría transformarse en excedentes y precios más bajos.