El biólogo Fabricio Ballarini y el lingüista Juan Diego Bonin advirtieron en una entrevista exclusiva de Infobae en Vivo que la hiperconexión a las pantallas puede deteriorar la atención, alterar los vínculos y afectar el rendimiento escolar
Durante su paso por el estudio de Infobae a las Nueve , dialogaron con Gonzalo Sánchez, Tatiana Schapiro, Ramón Indart y Cecilia Boufflet sobre los hábitos que llevan a revisar el teléfono de forma automática, aun cuando no hay una tarea pendiente.
Ballarini señaló que la pantalla se incorporó a momentos antes destinados a la espera, la conversación o la contemplación. “Se fue colando en la parada de subte, la parada de colectivo, mientras caminás, en el semáforo”, enumeró.
También describió una conducta frecuente entre grupos de jóvenes. “Es bastante habitual verlos en una plaza, en un bar, donde las cinco o seis personas están todas mirando el celular. No hay una interacción”, expresó.
Para Ballarini, el impacto excede la sociabilidad. “Hay ciertas características de ese uso que pueden tener una incidencia sobre distintos factores, no solamente la conexión con el resto. También la cuestión de la postura y la salud mental”, afirmó.
Por qué el celular excede a una herramienta

Bonin propuso distinguir al teléfono inteligente de otros dispositivos que se usan para una función puntual. “Uno piensa en herramientas: agarro una lapicera, escribo y la dejo. O agarro un teléfono, hablo y lo suelto”, comparó.
“El celular ya no es una tecnología que nos sacamos de encima, sino que es un lugar en el cual transcurre parte de nuestra vida”, planteó. Según explicó, hay acciones que se realizan únicamente desde el dispositivo y que modificaron la relación cotidiana con la tecnología.
El lingüista agregó que esa presencia no se limita al objeto físico. “Es una tecnología que se nos metió en nuestro cuerpo, nuestra cognición, nuestras emociones”, dijo al referirse a la expectativa por mensajes, alertas y notificaciones.
“La dificultad para limitarlo tiene que ver con que no es algo externo a nosotros, es donde pasamos parte de nuestra vida”, sostuvo Bonin. La entrevista avanzó sobre el diseño de las aplicaciones y las plataformas. “Las pantallas están diseñadas para robarte la atención. No es un efecto secundario”, afirmó el lingüista.
Bonin mencionó las notificaciones y el scroll infinito como recursos creados para sostener la permanencia frente a la pantalla. “Las notificaciones usan un instinto que nos permitió como especie sobrevivir desde hace milenios”, explicó.
“El cerebro está todo el tiempo interpretando señales del contexto”, añadió. A su criterio, las alertas aprovechan esa disposición para aumentar la demanda cognitiva de los usuarios.

“El teléfono se supone que viene a alivianarnos el uso del banco y a centralizar las comunicaciones, pero termina cargándonos mentalmente”, indicó. “Está diseñado para captar tu atención y explotar todo el tiempo tu atención”.
Ballarini se detuvo en el mecanismo de recomendación de videos en las redes sociales. “Te muestran videos que no elegiste, que no sabés de qué son”, señaló.
“Hay un trabajo muy fuerte a nivel científico para captar la atención, pero también para diseñar un algoritmo que te dé algo que no descartes”, afirmó. Como ejemplo, contó que, tras mirar unos segundos de una jugada de pádel, comenzó a recibir contenidos similares.
Alerta por el tiempo de pantalla de los adolescentes
Ballarini aportó un dato de sus observaciones sobre consumos digitales entre adolescentes. “Están en promedio seis horas y media mirando una pantalla, donde su aplicación fundamental es TikTok”, sostuvo.
El investigador contrastó ese registro con la duración de los videos. “La retención de esos videos de TikTok son 10segundos”, dijo.
“Cuando hacés la ecuación con respecto al año, es un trimestre de su vida despiertos”, afirmó. La cuenta, aclaró, deja afuera las horas de sueño y las actividades básicas. Bonin propuso no reducir la discusión al total de horas frente al celular. “El problema no es solamente el tiempo que estás en el teléfono, sino qué hacés con ese tiempo cuando no estás en el teléfono”, planteó.
Para el lingüista, el uso del dispositivo se consolida si reemplaza caminatas, actividad física, encuentros con amigos, lecturas o salidas. “Hay que buscar actividades que permitan darle sentido a ese tiempo que no vas a estar con el teléfono”, recomendó.

Ballarini sostuvo que el primer paso consiste en medir el uso real. “Cuando le pedimos a la gente que mire el tiempo de pantalla, la mayoría tiene mal evaluada la percepción de tiempo”, expresó. Bonin sugirió una prueba sencilla: “Anoten cuántas horas y minutos creen que le dedican en promedio al teléfono por día y después vayan a la sección de bienestar digital”.
Los especialistas coincidieron en que la respuesta requiere acuerdos colectivos. “Es una conducta compartida y necesita acuerdos compartidos”, dijo Ballarini al mencionar a las familias, las escuelas y los equipos de trabajo.
El biólogo contó que en su casa fijaron una regla durante las comidas: “En la mesa el teléfono no va”. También aconsejó mantener los dispositivos fuera del campo visual: “Solamente tenerlo a la vista te consume procesamiento”.
Entre las alternativas para reducir el ingreso automático a las redes, Ballarini mencionó eliminar las aplicaciones del teléfono y usarlas desde una computadora. “Parece una pavada, pero está buenísimo”, afirmó.
También habló de herramientas que interrumpen la apertura impulsiva de una aplicación con una pregunta previa. “Cuando vas a entrar en Instagram, te dice: ‘¿Realmente querías entrar?’”, relató. Hacia el final de la entrevista, Ballarini y Bonin presentaron Desconectados, el libro en el que reúnen sus reflexiones sobre el uso cotidiano de celulares y pantallas.
La entrevista completa
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• De 7 a 9: Infobae al Amanecer: Nacho Giron, Luciana Rubinska y Belén Escobar.
• De 9 a 12: Infobae a las Nueve: Gonzalo Sánchez, Tatiana Schapiro, Ramón Indart y Cecilia Boufflet.
• De 12 a 15: Infobae al Mediodia: Maru Duffard, Andrei Serbin Pont, Fede Mayol y Facundo Kablan.
• De 15 a 18: Infobae a la Tarde: Manu Jove, Maia Jastreblansky y Paula Guardia Bourdin; rotan en la semana Marcos Shaw, Lara López Calvo y Tomás Trapé.
• De 18 a 21: Infobae al Regreso: Gonzalo Aziz, Diego Iglesias, Malena de los Ríos y Matías Barbería; rotan en la semana Gustavo Lazzari, Martín Tetaz y Mica Mendelevich




