El turf argentino está de luto por la muerte del Tomás Arrieta. El jockey cordobés falleció este miércoles en el Hospital de Río Cuarto, donde permanecía internado en terapia intensiva hace casi dos meses después de sufrir un grave accidente durante una jornada laboral.
Arrieta tenía una fuerte vinculación con el mundo de las carreras y pertenecía a una reconocida familia turfística de Alcira Gigena, Córdoba. Su muerte provocó numerosas muestras de dolor entre colegas, entrenadores, propietarios y aficionados de distintos puntos del país.
El accidente ocurrió el 11 de agosto, durante una jornada de trabajo. Según las primeras informaciones, el caballo que montaba se habría dado vuelta y, durante la caída, habría quedado atrapado debajo del animal. Fue asistido y trasladado al Hospital de Río Cuarto, donde quedó internado en grave estado.

Durante las semanas posteriores, el ambiente del turf se mantuvo pendiente de su evolución. Familiares, amigos y distintos integrantes de la actividad participaron de cadenas de oración y compartieron mensajes de apoyo mientras Arrieta permanecía bajo atención médica.
Luego de casi dos meses internado por un accidente con un caballo, murió el jockey cordobés Tomás Arrieta
El cordobés había construido buena parte de su trayectoria en las pistas del interior, aunque también tuvo actuaciones destacadas en el Hipódromo de Palermo. En el turf oficial consiguió nueve victorias y acumuló una amplia experiencia en las competencias provinciales.
Uno de sus últimos grandes momentos llegó en julio, cuando ganó en Palermo con Law and Order, un caballo hijo de Le Blues. Además, había conseguido triunfos en distintas ediciones de los Especiales Encuentro Provincial, competencias que les permiten a los representantes del interior competir en uno de los principales escenarios del turf argentino.
La noticia de su muerte fue confirmada este miércoles y rápidamente generó mensajes de despedida para su familia y sus seres queridos. “QEPD Tomás”, expresó Argentina Turf al comunicar el fallecimiento del jockey.
Tomás Arrieta murió después de casi dos meses de internación y dejó un profundo pesar en una actividad a la que estuvo ligado desde sus primeros pasos. Su recuerdo quedará asociado a sus triunfos, a su carrera en las pistas del interior y a la tradición familiar que representó dentro del turf cordobés.




