Al maquillarse, muchas personas se fijan solo en el color del rubor que utilizan, pero no tienen en cuenta que el lugar donde se aplica también puede modificar visualmente las facciones. En ese sentido, los maquilladores profesionales recomiendan que, después de los 50, el rubor se coloque más arriba del rostro y se difumine hacia las sienes para conseguir una apariencia más elevada.
De acuerdo con la maquilladora profesional Mia Hawkswell, que trabajó con figuras como Pamela Anderson y Rose Byrne, el rubor debe aplicarse en la parte más alta del pómulo y llevarse hacia las sienes. La especialista explicó que esta ubicación ayuda a dirigir la atención hacia la zona superior del rostro.
Por qué hay que aplicar el rubor más arriba después de los 50
En líneas generales, el cambio está relacionado con la ubicación del producto sobre el rostro. La técnica tradicional consiste en sonreír y colocar el rubor en la parte más redondeada de las mejillas, pero algunos maquilladores consideran que esta estrategia puede no producir el mismo efecto cuando cambia la distribución del volumen facial con el paso del tiempo.
Hawkswell recomienda abandonar esa ubicación como única referencia y llevar el producto hacia la parte superior del pómulo. La maquilladora propone colocar el rubor debajo de la zona externa del ojo, sobre la parte alta del pómulo y difuminarlo hacia las sienes.
El maquillador Patrick Ta también utiliza el pómulo como zona principal de aplicación y recomienda difuminar el producto hacia arriba. Por su parte, la maquilladora Gray advierte que no hay que difuminar hacia abajo, ya que esa dirección puede generar visualmente el efecto contrario al que se busca.
En qué puntos hay que aplicar el rubor
Para conseguir un efecto más elevado, la clave está en concentrar el color en la zona alta del rostro y evitar que el producto quede demasiado cerca de la parte inferior de las mejillas.
Los puntos principales son:
- Parte alta del pómulo: es el punto donde debe concentrarse la mayor cantidad de producto.
- Debajo de la zona externa del ojo: permite comenzar la aplicación sin llevar el rubor demasiado hacia el centro del rostro.
- Hacia las sienes: el producto debe difuminarse en dirección ascendente y hacia afuera.
- Cerca de la línea del cabello: se puede llevar suavemente el color hacia esta zona para integrar el maquillaje.
La maquilladora Amanda Ramsay, especializada en maquillaje para piel madura, también recomienda comenzar en el punto más alto del pómulo y difuminar hacia arriba y hacia afuera, en dirección a la línea del cabello y las sienes.
El error que hay que evitar al aplicar el rubor
Uno de los principales errores es colocar demasiado producto en la parte baja de las mejillas. En lugar de generar un efecto elevado, esta ubicación puede hacer que el color quede visualmente más abajo y modificar la percepción de las facciones.
También es importante no utilizar demasiado producto de una sola vez. Los maquilladores recomiendan aplicar pequeñas cantidades y difuminar progresivamente, en especial cuando se trabaja sobre piel madura.
La textura también puede influir. En pieles maduras, algunos profesionales prefieren las fórmulas en crema porque pueden integrarse fácilmente mediante pequeños toques y evitar que el producto se acumule en las líneas de expresión.
De todos modos, la ubicación del rubor no tiene que seguir una regla rígida: la forma del rostro y su estructura también determinan cuál es la aplicación que mejor funciona. La maquilladora Jenny Patinkin, por ejemplo, sostiene que la colocación depende más de la anatomía de cada persona que de la edad.



