Mark Zuckerberg, CEO de Meta, llevó su visión sobre el futuro de la inteligencia artificial al escenario de la Cumbre del G20, donde participó de manera remota para defender que los agentes de IA podrían reducir significativamente el coste y la complejidad de crear una empresa. Según el ejecutivo, esta transformación podría impulsar la aparición de más startups y pequeños negocios y modificar la estructura de la economía mundial.

Durante su intervención, Zuckerberg sostuvo que Meta trabaja en sistemas capaces de comprender los objetivos de los usuarios y realizar tareas de manera continua para ayudarles a alcanzarlos. Estos agentes de inteligencia artificial podrían utilizarse tanto para resolver necesidades personales como para desarrollar y gestionar proyectos empresariales.

Su participación se produjo en el marco del G20, el foro internacional que reúne a algunas de las principales economías desarrolladas y emergentes del mundo para abordar asuntos relacionados con la economía global, el desarrollo, la cooperación y otros desafíos internacionales.

Mark Zuckerberg defiende el desarrollo de la IA y la superinteligencia.  REUTERS/Jonathan Drake

Conectado a distancia ante los representantes y líderes participantes, Zuckerberg aprovechó su intervención para presentar su visión sobre la inteligencia artificial y los sistemas de superinteligencia.

Zuckerberg plantea una IA orientada a la creación

El CEO de Meta resumió su filosofía en tres principios. El primero es que el empoderamiento de los individuos debe convertirse en una fuente fundamental de prosperidad.

El segundo está directamente relacionado con el futuro de la inteligencia artificial. Para Zuckerberg, el objetivo principal de estas tecnologías no debería ser simplemente automatizar tareas que actualmente realizan las personas, sino ampliar la capacidad humana para inventar y crear.

Esta distinción resulta relevante en un momento en el que el desarrollo de la IA ha intensificado el debate sobre la automatización y su posible impacto en el empleo. Zuckerberg planteó una visión diferente: utilizar sistemas cada vez más avanzados para que un mayor número de personas pueda desarrollar proyectos que antes requerían equipos especializados, grandes inversiones o conocimientos técnicos.

Mark Zuckerberg participó de manera remota en el G20. REUTERS/Jonathan Drake

El tercer principio expuesto por el ejecutivo está relacionado con la seguridad y la distribución del poder tecnológico. Zuckerberg sostuvo que el futuro dependerá de evitar una concentración excesiva de las capacidades de inteligencia artificial en manos de un número reducido de empresas, gobiernos o instituciones.

Agentes de IA capaces de trabajar de forma continua

Uno de los principales ejes de la intervención fue el desarrollo de agentes de inteligencia artificial. Meta pretende poner estas herramientas en manos de miles de millones de personas para que puedan comprender sus objetivos y ejecutar tareas de manera continua.

Según explicó Zuckerberg, estos sistemas podrían funcionar prácticamente las 24 horas del día para ayudar a los usuarios a alcanzar determinadas metas. Su utilidad podría abarcar desde la organización de aspectos de la vida cotidiana hasta el desarrollo de iniciativas empresariales.

Mark Zuckerberg asegura que los agentes de IA facilitarán la creación de nuevas empresas. EFE/ Octavio Guzmán

El ejecutivo señaló que actualmente existen numerosas herramientas tecnológicas capaces de resolver problemas complejos, pero que su uso todavía puede resultar difícil para gran parte de la población. La inteligencia artificial podría reducir esa complejidad al conectar diferentes servicios y facilitar la ejecución de múltiples tareas.

En el ámbito de los negocios, los agentes podrían actuar como asistentes permanentes y asumir funciones que actualmente requieren tiempo, recursos o conocimientos especializados.

Crear una empresa podría ser más barato

Zuckerberg anticipó que una de las consecuencias económicas más importantes de esta evolución podría ser la reducción del capital necesario para iniciar un negocio.

La utilización de inteligencia artificial en tareas como programación, organización, análisis de información y otros procesos podría permitir que los emprendedores desarrollen proyectos con menos recursos iniciales. Además, algunas empresas podrían necesitar equipos más pequeños para comenzar sus operaciones.

El CEO de Meta considera que esta reducción de las barreras de entrada favorecerá la aparición de un mayor número de startups y pequeñas empresas capaces de prosperar.

El CEO de Meta, Mark Zuckerberg. (AP Foto/Nic Coury, Archivo)

Una transformación de la economía mundial

La intervención remota de Zuckerberg en el G20 muestra la importancia que Meta atribuye a los agentes de IA como una de las próximas grandes etapas de esta tecnología. Su planteamiento va más allá de mejorar herramientas existentes y apunta a sistemas capaces de actuar de manera más autónoma para ayudar a las personas a desarrollar sus propios proyectos.

Para el ejecutivo, la inteligencia artificial podría poner capacidades que antes estaban reservadas a grandes organizaciones al alcance de una parte mucho más amplia de la población.

Su previsión es que la economía del futuro tenga más empresas pequeñas y nuevos emprendimientos, impulsados por herramientas capaces de reducir los costes y la complejidad de crear un negocio. La apuesta de Zuckerberg es que los agentes de IA no solo transformen la forma de trabajar, sino también quién puede crear y poner en marcha una empresa.