El déficit habitacional alcanza a cuatro de cada 10 hogares de la Argentina. Esto equivale a casi seis millones de personas. Un tercio de ese total requiere una nueva vivienda. Los datos llegan al mismo tiempo que el Gobierno busca que 20.000 familias accedan a los nuevos créditos hipotecarios con financiamiento de la Anses.
Los más afectados por los problemas de acceso a la vivienda son los adultos jóvenes, de entre 25 y 34 años. A nivel regional, el norte y las provincias de San Juan, Formosa, Jujuy y Salta concentran los peores registros.
Así se desprende del primer informe del Observatorio Federal de Acceso a la Vivienda, elaborado a partir de datos del Indec, e impulsado por la Asociación de Empresarios de la Vivienda. Según ese trabajo, que lidera el economista Federico González Rouco, el déficit habitacional llega al 52% entre los hogares cuyos jefes tienen entre 25 y 34 años.

Detrás de ellos se ubican los hogares encabezados por jóvenes de entre 18 y 24 años, con el 46%; y los comandados por personas de entre 35 a 44 años, con el 44%. En el extremo opuesto, los hogares encabezados por mayores de 65 años presentan el nivel más bajo, con el 31%, por debajo incluso del promedio nacional (40%).
Jóvenes que viven con sus padres
Otro problema que afecta a los jóvenes y que relevó el informe es la imposibilidad de irse de la casa de sus padres o de sus suegros. Al tercer trimestre de 2025, había 2,5 millones de jóvenes de 25 a 35 años no emancipados, 37% del total.
“De los 2,5 millones de jóvenes en esta situación, el 46% —1,2 millones de personas— convivía además en hogares con algún tipo de déficit habitacional, lo que implica que no solo no lograron independizarse, sino que lo hacen en condiciones de precariedad”, indicó el trabajo. En una estimación prudente del Observatorio, los jóvenes no emancipados representan una demanda potencial de, al menos, 500.000 viviendas.

En términos absolutos, la Provincia de Buenos Aires concentra el 40% de los jóvenes que no se pudieron independizar, ya que suman un poco más de un millón. Córdoba y Santa Fe completan el podio de provincias con mayor cantidad de jóvenes no emancipados.
Sin embargo, al ajustar por población provincial, el podio está integrado por Tucumán (137.000 jóvenes, que equivalen al 56% del universo), Santiago del Estero y Jujuy, ambos con un 53% de no emancipados en ese grupo.
Del hacinamiento a los servicios: la metodología del informe
Según explicó el Observatorio, el indicador de déficit habitacional se construye a partir de cinco variables que funcionan como niveles, acumulativos entre sí. Cada u contiene al anterior e incorpora dimensiones adicionales de menor severidad:
- Allegamiento: se refiere al hacinamiento de hogares (personas o grupo de personas que comparten gastos alimentarios) dentro de una misma vivienda. Si esto sucede, se considera que el hogar excedente habita de manera deficitaria.
- Déficit cuantitativo básico: identifica viviendas irrecuperables, aquellas cuyas condiciones de materialidad son tan deficientes que no admiten mejora y deben ser reemplazadas. Por ejemplo, viviendas que tengan piso de tierra, techo de chapa o de paja con barro, entre otras características.
- Déficit cuantitativo ampliado: incluye todas las viviendas del nivel anterior y agrega aquellas que, independientemente de su materialidad, están expuestas a riesgos ambientales críticos en su entorno inmediato y que requieren una intervención en el entorno. Por ejemplo, viviendas cercanas a basurales o construidas en zonas inundables.
- Déficit cualitativo básico: incorpora, sobre las tres capas anteriores, las viviendas cuyas condiciones de materialidad son deficientes pero recuperables mediante mejoras, y aquellas que presentan hacinamiento crítico (definido como tres o más personas por cuarto destinado a dormir).
- Déficit cualitativo ampliado: suma a las cuatro capas anteriores las carencias vinculadas al acceso a servicios básicos e infraestructura del hogar. Comprende dimensiones como el agua, el baño, el desagüe y las condiciones de cocina, que expresan la calidad del hábitat más allá de la estructura física de la vivienda.
El informe indicó que, al tercer trimestre de 2025, en Argentina había 14.833.019 hogares relevados por la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC. Un 2,9% del total (430.113 hogares) se encontraba en el nivel “cero”, es decir, en condiciones de allegamiento.
Sobre esa base, 127.916 hogares (0,9%) presentaron déficit cuantitativo básico que, sumados a los que padecían allegamiento, llegaban al 3,8% del total.

Por su parte, el déficit cuantitativo ampliado alcanzaba a 1.398.790 hogares y, en su conjunto, el déficit cuantitativo total ascendía a 1.956.819 hogares (13,2% del total). “Entre el allegamiento y los dos niveles cuantitativos, cerca de 2 millones de hogares necesitan una nueva vivienda”, indicó el trabajo.
En el cuarto nivel se sumaron 2.990.890 hogares (20,2% del país). Para totalizar 4.947.709 hogares, equivalentes al 33,4% del total, en las primeras cuatro clasificaciones.
El último escalón agregó 1.035.532 hogares más (7% del total) para dar como resultado final 5.983.241 hogares (40,3% del total país) con alguna deficiencia habitacional.




