El asesinato del tecladista Jonathan Meléndez Ochoa, integrante de la banda Camilo Séptimo, y de tres personas de su familia conmocionó a México. Las autoridades creen que el móvil del crimen fue el robo de criptomonedas y apuntan como principal sospechoso al argentino Diego Sebastián Rosen, de 51 años, quien fue detenido junto a su chofer, Gerardo Cisneros Bejarano.
Según la Fiscalía General de Justicia del Estado de México, Rosen y su chofer ingresaron al departamento de la víctima convencidos de que allí encontrarían “una caja fría con millones de dólares en bitcoins”.
Las primeras investigaciones indican que Rosen le habría ofrecido a Cisneros dos millones de pesos mexicanos por su colaboración en el asalto.
El ataque ocurrió la noche del martes 2 de septiembre en el edificio Grand Viure, ubicado en la zona de Bosque Esmeralda.}

Las pericias determinaron que las muertes se produjeron entre las 17.30 y las 20. La policía recibió el aviso a las 00.40 del miércoles y los peritos trabajaron en la escena hasta las 4.25 de la madrugada.
Cómo fue el crimen y quiénes fueron las víctimas
En el segundo piso del departamento, los agentes encontraronel cuerpo de Jonathan Meléndez Ochoa, de 38 años, amordazado con cinta adhesiva, maniatado en un sofá y con un disparo en la cabeza.
En el baño del mismo dormitorio encontraron a su esposa, Ana Paula Barragán, embarazada de cuatro meses, y a la hija de ambos, de tres años; ambas estaban atadas, amordazadas y presentaban impactos de bala en el cráneo.

En la primera planta, sobre una cama, fue hallada Aleyda, la empleada doméstica de 21 años, también atada y con disparos en la espalda y la cabeza. En un baño cercano, la policía encontró a la perra de la familia, con el hocico envuelto en cinta gris y un balazo en la cabeza.
El único sobreviviente fue un niño de cinco años, que logró esconderse debajo de una cama durante el ataque. La policía lo rescató y lo entregó a sus abuelos.
Qué hizo el acusado tras el crimen y la investigación judicial
Tras cometer el crimen, el acusado fue a un restaurante en la Ciudad de México para comer tacos, pero al no encontrar servicio se retiró hacia la colonia Del Valle. Las cámaras de seguridad del edificio registraron sus movimientos.

Las autoridades informaron que el argentino era socio comercial del músico en una administradora de alquileres vacacionales y sospechan que utilizó esa relación de confianza para acceder al domicilio.
El secretario de Seguridad mexicano, Omar García Harfuch, confirmó que la investigación apunta a un móvil vinculado al robo de criptomonedas.

Respecto al niño sobreviviente, la Fiscalía explicó que, siguiendo el Protocolo de Actuación para casos que involucran a menores, buscarán recabar su testimonio en el momento oportuno. Hasta ahora, el menor no fue presentado para valoraciones psicológicas ni de trabajo social.


