El presidente Javier Milei criticó a la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en la Asamblea General del organismo multilateral, por su falta de acción en el conflicto por la soberanía de las Islas Malvinas y le reclamó a Gran Bretaña reanudar negociaciones. Ante líderes mundiales, el mandatario acusó al organismo internacional de “mirar para otro lado” y ratificó que su gobierno eligió ejercer “una defensa pacífica, práctica y efectiva” de la soberanía argentina de las islas. El mandatario expuso por tercera vez ante los líderes mundiales.

El Presidente planteó: “Malvinas es para nosotros una causa nacional. Y es también una prueba de la distancia que puede existir entre las palabras de las instituciones internacionales y la realidad sobre la que pretenden actuar. La ONU se comprometió a hacer respetar el derecho internacional, a defender la soberanía de las naciones y ofrecer un foro donde los conflictos se resolvieran por la cooperación en vez de resolverse instantáneamente por las armas. Se propuso defender la soberanía territorial de sus miembros, pero decidió mirar para otro lado respecto a la situación de las islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y espacios marítimos circundantes”.

Milei mencionó en la ONU que “hace 50 años esta misma Asamblea aprobó la resolución 3149, que insta a las partes a abstenerse de introducir modificaciones unilaterales mientras la disputa (la soberanía de las islas Malvinas) permaneciera abierta. 50 años después, la situación no ha cambiado, pero las modificaciones unilaterales continúan”: “Hoy, el proyecto Sea Lion avanza en la extracción de petróleo en la plataforma continental argentina correspondiente a la cuenca Malvinas Norte mediante licencias británicas que Argentina rechaza por ilegales e ilegítimas”.

El mandatario advirtió: “Toda actuación en este sentido constituye un acto ilícito a la luz del derecho internacional. ¿De qué sirve una resolución si durante décadas la contraparte puede actuar en sentido contrario y esa resolución queda intacta en los archivos pero impotente frente a la realidad? Faltan consecuencias porque una institución que no logra que su palabra pese sobre los hechos pierde su autoridad. Quienes siguen las reglas no tienen recompensa alguna por hacerlo mientras que quienes incumplen no reciben la menor represalia”.

Milei destacó: “Elegimos una defensa pacifica, práctica y efectiva de Malvinas. El principio de libre determinación no aplica en este caso porque es una población implantada por la potencia ocupante sobre un territorio cuya soberanía se encuentra en disputa. Ese principio existe para liberar pueblos colonizados, no para consagrar situaciones derivadas de la colonización. Si el Reino Unido sostiene una interpretación selectiva del principio de libre determinación respecto de las islas Malvinas deberá explicar también cómo concilia ese criterio con los debates sobre autodeterminación existente dentro de su propio territorio”.

Milei criticó el control estatal de la Inteligencia Artificial: “Allí, donde muchos ven una amenaza, nosotros vemos una frontera”

Milei además criticó el control estatal de la Inteligencia Artificial (IA) y advirtió sobre las limitaciones a la innovación: “Allí, donde muchos ven una amenaza, nosotros vemos una frontera. La Inteligencia artificial o superinteligencia, como dice el presidente (de Estados Unidos) Donald Trump, puede multiplicar nuestra productividad en órdenes de magnitud, que todavía no comprendemos. Trayendo a Adam Smith: la inteligencia artificial será la fábrica de alfileres del siglo XXI, y mucho más. Puede transformar nuestras economías, nuestra medicina, nuestra educación e incluso nuestra forma de gobernar”.

El Presidente aclaró: “¿Eso exige prudencia? Sí. Pero prudencia no significa miedo, y es más, el miedo bajo ningún punto de vista debería convertirse automáticamente en obediencia: “De hecho, los escenarios distópicos a los que se suele aludir para infundir el miedo y propiciar el control del Estado, carecen de sentido desde el punto de vista económico. La respuesta está en Adam Smith: la inteligencia artificial, tal como la división del trabajo en el caso de la fábrica de alfileres, es un acelerador para el crecimiento de la productividad. Sin embargo, Smith señaló que la división del trabajo está limitada por el tamaño del mercado. Por ende, el crecimiento será extendido con su contrapartida de demanda genuina, sin necesidad de déficits fiscales ni emisión espuria de dinero”.

Milei cuestionó: “Cuando escuchamos que el Estado debe controlar la inteligencia artificial, conviene recordar algo elemental: el Estado no es una criatura abstracta, sino hombres, funcionarios y burócratas, y concederle el control sobre la innovación es conceder a algunos, en el mejor y más ingenuo de los casos, la facultad de limitar lo que los demás pueden crear. La historia nos ofrece razones para examinar cuidadosamente semejante poder”.

El mandatario dijo: “Ante la Inteligencia artificial, la Argentina se ubicará en la vanguardia de la libertad. Tenemos los minerales críticos, la energía, el talento y la capacidad para competir en cada eslabón de esa cadena de valor y queremos ser el lugar más competitivo al mundo para desarrollarla, con un marco jurídico de vanguardia, el compromiso de no regular de manera preventiva, el compromiso de no regular de manera preventiva, responsabilidad limitada para las empresas que operen con agentes de IA y beneficio fiscal”.

Milei planteó: “La inteligencia artificial no es un asunto geopolíticamente neutral. Es necesario que sea Occidente quien lidere el desarrollo de la tecnología para asegurarnos que sea acorde a nuestros valores fundamentales libertarios, como son el respeto a la vida, la libertad y la propiedad privada, y la noción de dignidad humana. En eso compartimos plenamente la visión del presidente Trump”.