Pasan las horas y Patricia Bullrich sigue enojada. Algunos creen que Bullrich acumuló enojos. No le avisaron los cambios en el presupuesto, está cansada de las formas y los insultos de Milei, no le gusta que el Presidente siga insultando al periodismo, no le gusta que sigan negando que a la gente le cuesta llegar a fin de mes, y no le gustó el tiempo y el daño que se hizo el gobierno con el caso Adorni.

Pero otros creen que en realidad Bullrich se está diferenciando porque su electorado es el que está molesto con Milei. Tal vez no sea una locura. Según el último trabajo de Poliarquía, la aprobación de gestión por género muestra que en 2024 los hombres tenían un 61% de aprobación y las mujeres un 52%. En 2025, los hombres bajaron al 58% y las mujeres al 47%. En 2026, los hombres registran un 52% de aprobación y las mujeres un 32%.

Es decir que el gobierno pierde 9 puntos entre hombres y 20 puntos entre mujeres en dos años. El público más cautivo de Bullrich son mujeres de entre 50 y 75 años, de clase media y media alta, exvotantes del PRO, republicanas e institucionalistas. ¿Bullrich no mira estos números?

Sin embargo, Milei finge demencia y la sigue cuidando. Un ministro con un poco de malicia decía: “Patricia es la opositora permitida de Javier. La necesitan adentro y por eso le bancan todo. Campaña mata berrinche. Gano y luego existo.”

Cuidado, porque no se trata solamente de Bullrich. Hay muchos aliados molestos o incómodos con el gobierno, no solo con esto que hicieron con el presupuesto sino con otros temas: la relación con el periodismo, los insultos de Milei, el consumo que no arranca, la morosidad y la falta de obra pública.

El otro día el senador Luis Juez dijo: “Pasé de comer milanesas a que no me den pelota”. Estos tres años trataron bastante mal a mucha gente que quiso ayudarlos: Mauricio Macri, Ramiro Marra, Diana Mondino, Guillermo Francos, Luis Juez, Nacho Torres en Chubut, Jorge Macri en Capital, Ricardo López Murphy, Silvia Lospennato y María Eugenia Vidal. Me parece que el gobierno no está para tirar manteca al techo.

Hoy prima el enojo con casi toda la clase política. Según un estudio de la Universidad de San Andrés, la imagen negativa es la siguiente: Patricia Bullrich, 56%; Javier Milei, 61%; Axel Kicillof, 61%; Cristina Kirchner, 64%; Sergio Massa, 67%; Máximo Kirchner, 71%. Es un momento donde la sociedad evidentemente está fastidiada. ¿Por qué? Economía, fin de mes, deudas, expensas caras, prepaga cara, escuela cara. No hay misterios.

Obviamente la oposición libra la batalla interna y busca que la relación Milei-Bullrich explote por los aires. El kirchnerismo va a tratar de romper la alianza Milei-Bullrich: “Divide y reinarás”. Imagino que el gobierno no va a ser tan necio, tan soberbio, tan terco, tan infantil en seguir con esta pelea.

Ahora bien, ¿cuál es la gran ventaja que tiene el oficialismo? Que del otro lado la pelea parece no tener retorno. Este fin de semana Axel Kicillof se burló como nunca de Cristina Kirchner. ¿Cuál fue la frase? “No me interesa una construcción a control remoto”. ¿Quién está con el control remoto, sola, aburrida y encerrada en la calle San José? La señora de Kirchner.

Kicillof habló de una posible candidatura en 2027 con un mensaje al PJ: “Una alternativa no se construye desde una oficina”. (Foto: NA)
Kicillof habló de una posible candidatura en 2027 con un mensaje al PJ: “Una alternativa no se construye desde una oficina”. (Foto: NA)

¿Qué está diciendo Kicillof? “No se puede conducir al peronismo desde la cárcel. El nuevo líder soy yo, que estoy libre y puedo caminar por las calles”. Lo gracioso es que Kicillof se sigue presentando como “lo nuevo” dentro del peronismo.

Los asistentes al acto del sábado en Avellaneda fueron:

  • Carlos “Cuto” Moreno, con 50 años en política
  • Héctor Daer, con 41 años en política
  • Hugo Yasky, con 40 años en política
  • Julio Alak, con 35 años en política
  • Jorge Ferraresi, con 30 años en política
  • Mario Secco, con 30 años en política
  • Fernando Espinoza, con 30 años en política
  • Verónica Magario, con 30 años en política
  • Roberto Baradel, con 30 años en política
  • Gabriel Katopodis, con 25 años en política
  • Andrés “Cuervo” Larroque, con 25 años en política

Estas son las nuevas melodías de Axel Kicillof.

¿Qué hace el kirchnerismo duro? Se la devuelve a Kicillof. Lo mandan a la tele a Felipe Solá a decirle al gobernador que vaya a visitar urgente a la señora a la cárcel de San José.

Señores del gobierno: no se les ocurra perder con la oposición más impresentable en muchos años. Tienen a Trump en la Casa Blanca, tienen a la región girando a la derecha, tienen el dólar controlado, tienen la inflación a la baja, tienen a la oposición dividida, tienen a Cristina presa, tienen a Vaca Muerta explotando, ganaron 64 bancas en Diputados y ganaron 13 bancas en el Senado. No van a tener otra oportunidad igual.

Un manifestante sostiene una pancarta durante una protesta frente al Ministerio de Economía, exigiendo medidas gubernamentales ante la crisis de endeudamiento de los hogares en Buenos Aires, Argentina, el jueves 20 de agosto de 2026. (Foto AP/Víctor R. Caivano)
Un manifestante sostiene una pancarta durante una protesta frente al Ministerio de Economía, exigiendo medidas gubernamentales ante la crisis de endeudamiento de los hogares en Buenos Aires, Argentina, el jueves 20 de agosto de 2026. (Foto AP/Víctor R. Caivano)

¿Qué les falta? Ordenar la economía de la gente. La tapa de La Nación de ayer indica que casi el 40% de los menores de 24 años que contrajeron créditos está en situación de mora. Según cifras oficiales de la Central de Deudores del Banco Central, hay 20.730.000 deudores, de los cuales 5.520.000 son morosos.

La segmentación por edad muestra que hasta los 24 años el 38,8% de los deudores está en mora, entre los 25 y 34 años el 35,7%, y entre los 35 y 44 años el 30,0%. Los más complicados son repositores, cajeros, trabajadores de Rappi, Pedidos Ya, Uber, DiDi y mozos. Jóvenes que viven en el conurbano y alguna vez pudieron haber votado a Javier Milei. El gobierno tiene que reencontrarse inmediatamente con esa gente.

Por lo pronto, se ven escenas de un gobierno demasiado desordenado.

Opiniones libres; hechos sagrados.