Al menos cuatro personas han muerto este domingo en nuevos ataques lanzados por el Ejército de Rusia contra Ucrania, incluido un fallecido en la capital, Kiev, en el marco de la invasión desatada en febrero de 2022 por orden del presidente ruso, Vladimir Putin.

El gobernador de la provincia ucraniana de Zaporiyia, Mijailo Semikin, ha indicado en un breve comunicado que "los rusos mataron a dos personas en Novotavriske", antes de especificar que "el enemigo alcanzó un vehículo que circulaba por la ciudad", sin más detalles al respecto.

Semikin ha denunciado además la muerte de otra persona en Zaporiyia por el impacto de un dron contra una vivienda en la capital provincial, Zaporiyia, al tiempo que ha trasladado sus condolencias a los familiares de las víctimas.

Asimismo, el Servicio Estatal de Emergencias (SES) ha confirmado un muerto en un ataque con dron contra "un edificio no residencial", sin especificar de qué tipo de inmueble se trata. "El cuerpo de un hombre fue hallado mientras los bomberos apagaban el incendio", ha dicho.

El organismo ha resaltado que también ha sido alcanzada una "tienda de reparación de vehículos" en Solomianski, en Kiev, antes de agregar que "gracias a los esfuerzos coordinados de los equipos de emergencias, se evitó que las llamas se extendieran a un restaurante cercano".

Por su parte, el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, ha denunciado los últimos ataques ha reseñado que "los rusos lanzaron durante la última semana contra Ucrania más de 2.200 drones, unas 1.650 bombas guiadas y 38 misiles de varios tipos, incluido un número signficativo de misiles balísticos".

En lo relativo a los ataques de las últimas horas, el mandatario ha confirmado impactos en "edificios residenciales", "infraestructura energética" y "otra infraestructura civil" en Odesa, Járkov, Sumi, Mikolaiv, Jersón, Poltava, Yítomir y Kiev, incluido un "centro de datos" en la capital ucraniana.

"Trabajamos constantemente con los países europeos, Estados Unidos, Canadá, Japón, Australia y otros socios para fortalecer nuestra defensa y promover una diplomacia real", ha apuntado en redes sociales, donde ha criticado "la falta de una postura firme y constante por parte de China, India, Brasil, Sudáfrica, los países del G20 y el Sur Global".

"De hecho, cada uno de estos países tiene influencia sobre Rusia y puede contribuir a hacer realidad la paz", ha argumentado, antes de insistir en que "construir una seguridad garantizada y digna en Ucrania significa reforzar la seguridad y la estabilidad a nivel mundial". "Doy las gracias a todos aquellos que no permanecen al margen y ayudan a Ucrania", ha zanjado.

En este contexto, la Fuerza Aérea ucraniana ha apuntado que las tropas rusas han lanzado durante las últimas horas 170 drones contra el país, 147 de los cuales han sido derribados. Sin embargo, ha confirmado impactos en 18 puntos del país, así como la caída de restos de las interceptaciones en otros ocho lugares.

Por su parte, el Ministerio de Defensa ruso ha reivindicado la autoría de ataques logísticos contra "centros logísticos", "instalaciones de infraestructura portuaria y de transporte", "centros de comunicaciones" y "buques desplegados al servicio de las Fuerzas Armadas de Ucrania".

Entre los lugares atacados en Kiev figura "un centro de procesamiento de datos de Vodafone, una de las mayores empresas proveedoras de servicios de comunicaciones móviles e Internet de alta velocidad para las Fuerzas Armadas de Ucrania, incluida la transmisión de datos de inteligencia", según Moscú.

La cartera ha especificado además que sus sistemas de defensa antiaérea han derribado 96 drones lanzados por Ucrania durante la noche en las regiones de Bélgorod, Briansk y Kursk, así como en aguas del mar Negro y en la península de Crimea, anexionada en 2014 por Rusia, un paso no reconocido por la comunidad internacional.