El escritor, guionista y director Jorge Zuhair Jury murió a los 89 años, según informó Argentores este domingo. Hermano de Leonardo Favio, integró con el cineasta una de las sociedades creativas más influyentes de la cinematografía argentina, con obras como Crónica de un niño solo, El dependiente, Juan Moreira, Nazareno Cruz y el lobo y Gatica, el Mono.

Nacido en Mendoza, Jury construyó una obra ligada a relatos populares, personajes de pueblos y suburbios y experiencias de sectores postergados. Su escritura nutrió buena parte del universo que Favio llevó a la pantalla, a partir de una mirada común formada durante la infancia de ambos en la provincia cuyana.

El escritor, guionista y director mendocino murió a los 89 años y dejó una obra fundamental para el cine argentino junto a Leonardo Favio

La colaboración entre los hermanos abarcó guiones, argumentos y relatos adaptados al cine. Entre los títulos asociados a esa dupla se encuentran Crónica de un niño solo, El romance del Aniceto y la Francisca, El dependiente, Juan Moreira, Nazareno Cruz y el lobo y Gatica, el Mono.

Dos cuentos de Zuhair Jury llegaron de manera directa a las películas de su hermano. El dependiente y El romance del Aniceto y la Francisca, basada en el relato El cenizo, expresaron una sensibilidad compartida que puso en el centro a personajes atravesados por la soledad, la pobreza y la vida cotidiana fuera de los grandes centros urbanos.

Jamás discutíamos por un guion. Compartíamos la mirada porque nos criamos en las mismas conmociones”, recordó Jury sobre su vínculo con Favio en una entrevista de 2013 con Página 12. El trabajo conjunto no se limitó a trasladar textos al lenguaje audiovisual. Jury aportaba situaciones, personajes y diálogos, mientras Favio definía una puesta en escena propia. Esa complementariedad fue parte de la identidad de filmes que, con el paso de los años, quedaron incorporados al repertorio clásico del cine nacional.

“Jorge Zuhair Jury es una figura central e imprescindible de las letras, el cine y el patrimonio cultural”, expresó Argentores en su despedida (Instagram)

Jury y Favio crecieron en Mendoza antes de instalarse en Buenos Aires. Esa procedencia atravesó sus ficciones, marcadas por paisajes rurales, vínculos familiares, lenguajes populares y figuras marginadas.

La obra de Jury abordó conflictos atravesados por la desigualdad y los vínculos familiares, sin desprenderse de los rasgos culturales de Cuyo. En sus relatos convivían la vida de los trabajadores, los códigos de los pueblos y las experiencias de quienes permanecían al margen de los espacios de poder. Esa perspectiva también explicó la continuidad de sus textos fuera de su colaboración cinematográfica más conocida. También publicó cuentos y novelas, una producción que mantuvo en paralelo a los trabajos para otros directores del cine argentino contemporáneo.

Además de su trabajo junto a Favio, Jury escribió para realizadores como Lautaro Murúa y Fernando Siro. Como director, realizó El fantástico mundo de la María Montiel, película que obtuvo el primer premio del Festival Internacional de Karlovy Vary, en República Checa. Sus guiones de El largo viaje de Nahuel Pan y El piano mudo recibieron primeros premios del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA). A lo largo de su carrera, también obtuvo en varias oportunidades el Premio Cóndor de Plata de la Asociación de Cronistas Cinematográficos de la Argentina en las categorías de argumento y guion.

Hermano y colaborador de Leonardo Favio, participó en películas como Nazareno Cruz y el lobo (foto), Crónica de un niño solo, El dependiente y Gatica, el Mono

La trayectoria de Jorge Zuhair Jury dejó una producción propia en la literatura y el cine, a la vez que una huella decisiva en las historias que Leonardo Favio convirtió en algunas de las películas más reconocidas de la producción nacional.

Argentores lo definió como “una figura central e imprescindible de las letras, el cine y el patrimonio cultural” del país al comunicar su fallecimiento. Hasta el momento, no trascendieron las causas de la muerte.

En los últimos años, su figura volvió a recibir homenajes en Mendoza a través de actividades impulsadas por el colectivo Cultura Somos Todos. Esos encuentros reunieron a amigos, artistas e instituciones que recuperaron su producción literaria y audiovisual, además de su lugar en la historia compartida con Favio.