A partir de los 50 años, mantener una buena masa muscular y conservar la movilidad se vuelve importante. Sin embargo, no es necesario pasar horas en el gimnasio ni salir a caminar todos los días para mantenerse activo. Hay una alternativa que combina trabajo cardiovascular y muscular, tiene un impacto reducido sobre las articulaciones y puede adaptarse a diferentes niveles de condición física: natación.

Por qué la natación es una buena opción después de los 50

Nadar implica utilizar de manera simultánea diferentes grupos musculares, entre ellos brazos, piernas, espalda y abdomen. Además, el agua ofrece resistencia durante los movimientos, por lo que los músculos deben trabajar de forma constante para desplazarse.

Por qué la natación es una buena opción después de los 50. (Foto: Adobe Stock)
Por qué la natación es una buena opción después de los 50. (Foto: Adobe Stock)

El ejercicio acuático también puede resultar atractivo para quienes sienten molestias articulares. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) señalan que las personas pueden ejercitarse en el agua durante más tiempo sin aumentar el dolor en las articulaciones o los músculos.

Cuántas calorías se pueden quemar al nadar

El gasto energético depende de factores como el peso corporal, el estilo utilizado, la velocidad y el tiempo de entrenamiento. En sesiones intensas, la natación puede alcanzar un gasto cercano a 600 calorías por hora, aunque esta cifra no debe tomarse como un valor universal para todas las personas.

La intensidad también modifica el esfuerzo: nadar de manera continua y a un ritmo exigente genera un gasto considerablemente mayor que realizar movimientos suaves o pausas frecuentes.

La natación también ayuda a conservar la fuerza muscular

Uno de los principales beneficios de este ejercicio después de los 50 es que no se limita al trabajo cardiovascular. Una revisión sistemática y metaanálisis publicada en 2026 analizó distintos estudios sobre ejercicio acuático en adultos mayores y encontró mejoras significativas en la fuerza muscular, la flexibilidad y la movilidad funcional.

Esto resulta relevante porque el envejecimiento está asociado con una disminución progresiva de la masa y la fuerza muscular. Mantenerse físicamente activo puede ayudar a preservar la capacidad para realizar actividades cotidianas y favorecer una mayor independencia.

Cuánto ejercicio se recomienda después de los 50

La natación puede formar parte de una rutina completa, pero no debería ser necesariamente la única actividad. Las recomendaciones oficiales de actividad física incluyen ejercicio aeróbico y, además, actividades destinadas a fortalecer los músculos. Para los adultos mayores de 65 años, por ejemplo, los CDC recomiendan al menos 150 minutos semanales de actividad aeróbica moderada, junto con ejercicios de fortalecimiento muscular al menos dos días por semana y actividades que trabajen el equilibrio.

Por eso, una rutina que combine natación, ejercicios de fuerza y trabajo de equilibrio puede ser una estrategia más completa para conservar la movilidad y la fuerza con el paso de los años. La intensidad y el tipo de actividad deben adaptarse a la condición física de cada persona.