Anoche se entregaron los premios MTV en Los Ángeles y tuvo como máximas figuras a Madonna y a Taylor Swift como ganadoras en las principales categorías. La reina del pop se lució también sobre el escenario con Sabrina Carpenter y Charli XCX.
El rock, en especial el grunge que se adueñó del planeta a principios de los ’90, tuvo su momento de reconocimiento. Nirvana ganó el Video Vanguard Award a la trayectoria con la presencia del bajista Krist Novoselic y el baterista Dave Grohl, que aceptaron el reconocimiento junto con el guitarrista de gira Pat Smear.
Un video recordó distintas épocas de la banda formada en Seattle, incluyendo fragmentos de “Smells Like Teen Spirit”, “In Bloom” y “Heart-Shaped Box”, más imágenes de archivo.
Novoselic agradeció al público, a los fans, y en especial al recordado líder de Nirvana, Kurt Cobain. “Las ideas para esos videos surgieron de la visión de uno de los artistas más grandes de todos los tiempos, Kurt Cobain”, elogió el bajista.
“Kurt era único. Ninguno de nosotros podría haber imaginado que nuestra banda, nuestro sonido o nuestra estética significarían tanto para tantas personas, pero, en última instancia, la música tuvo vida propia. Trazó su propio camino. Nirvana sigue resonando tan profundamente porque la gente sigue hambrienta de autenticidad. Algo real, algo intransigente. Algo que te diga que está bien ser como sos. A Kurt le habría encantado ese legado”.

Nirvana ganó cinco Premios MTV durante su carrera, incluyendo tres consecutivos a mejor alternativo por “Smells Like Teen Spirit” (1992), “In Bloom” (1993) y “Heart-Shaped Box” (1994).
“Nevermind”, el disco que puso a Nirvana en lo más alto
El segundo trabajo de la banda significó un quiebre. Un antes y un después. Un álbum que marcó a la música de ’90 y más aún, a toda una generación. Fue un grito para millones de jóvenes en el mundo. Vendió más de 30 millones de copias y se transformó en un emblema gracias a himnos como “Smells Like Teen Spirit”, “Come As You Are”, “Lithium” o “Polly”, entre otros.
Kurt, Krist Novoselic y Dave Ghroll, este último en reemplazo de Channing, entraron al estudio sin saber el poder que guardaban sus canciones. “Fue muy interesante. No teníamos ningún tipo de presión y la parte más importante la grabamos en 16 días. Ellos habían estado ensayando mucho el material. Por primera vez estaban en Los Ángeles, con dinero y disfrutando del momento. Nadie esperaba semejante respuesta por parte del público. Cuando se publicó fue un éxito inmediato. Todos hablaban de Nevermind. Cambió mi vida”, le contó Butch Vig, productor del disco, e integrante de Garbage a La Viola hace unos años.
El músico agregó que Cobain se comportó de una manera extraña durante la grabación. “Tenía momentos donde se bloqueaba y se iba a un rincón del estudio y no hablaba con nadie. Esa era su forma de ser, pero cuando estaba grabando era increíble”.
De un día para otro, Nirvana se convirtió en un gran suceso mundial. Los chicos escuchaban estas canciones y en cada uno de sus shows eran miles los fans que las coreaban. “Si fuera inteligente, me habría guardado las canciones de Nevermind para publicar en un período de 15 años”, contó Cobain a Rolling Stone. Esa fama repentina no lo atraía. Mantenía una relación ambigua con el estrellato; quería ser famoso, pero no buscaba ser un Lennon o un Sid Vicious de su generación.




