Esta mañana, cuando he abierto Firefox me he quedado un poco embobado con el nuevo diseño del navegador. No es que realmente sea un cambio mastodóntico, pero al menos, de base y sin modificar nada, no parece un navegador de principios de los 2000. Con la versión 157, el rediseño llega a todos los usuarios de escritorio y dispositivos móviles. Mozilla parece que tiene grandes planes para su navegador y, en una entrevista para Ars Technica, Ajit Varma, responsable de Firefox, cuenta por qué deberíamos de estar entusiasmados.
Opacado. Firefox tiene una identidad clara que siempre ha apuntado a los usuarios más concienciados con la privacidad en navegadores, aunque esa identidad no se ha traducido en una adopción masiva. Chrome domina el mercado y Chromium, el motor que tiene detrás, impulsa a la mayor parte de la competencia, incluido Microsoft Edge.
Firefox se ejecuta en su propio motor, Gecko, lo que lo convierte en una de las pocas alternativas reales. El problema, según contaba Varma al medio, es que la mayoría de la gente no conoce la diferencia entre Chromium, Blink o Gecko, y muchos no distinguen un navegador de un motor de búsqueda. Así que, a grandes rasgos, defender la web abierta no parece un argumento que funcione con el usuario medio.
Qué cambia. Mozilla ha renovado los colores, los iconos y los temas en todo el navegador, desde las pestañas y las barras de herramientas hasta la página de Nueva Pestaña y la Navegación Privada. El nuevo aspecto incluye además pestañas con estilo de burbuja y una barra de direcciones redondeada, mientras que el escritorio y el móvil comparten ahora el mismo lenguaje de diseño. Mozilla afirma que los cambios conllevan “un coste cero para el rendimiento de tu navegador”.
La actualización también añade personalización:
- Vuelve el Modo Compacto. Reduce las pestañas y la barra de herramientas para dar más espacio a la página, con una opción automática para pantallas más pequeñas. Mozilla lo había eliminado anteriormente y lo cierto es que se trataba de una función muy solicitada.
- Un nuevo selector de temas, con más temas y fondos de pantalla.
- Un espacio dedicado en la página de Nueva Pestaña para fijar y organizar accesos directos.
Entre líneas. El rediseño es menos un cambio de dirección que un intento de cerrar una brecha. Varma sostiene que la ventaja de Firefox es controlar todo el conjunto. Y es que al ser los navegadores basados en Chromium en su mayoría bifurcaciones con cambios superficiales, afirma que Mozilla puede hacer cambios “más audaces”.
También existe la duda de hasta dónde puede llegar el diseño por sí solo. Paddy Harrington, analista principal de Forrester, declaraba a Ars Technica que la mayor barrera de Firefox es simplemente que “no son Chrome”. Incluso Safari y Edge, que vienen integrados en sus sistemas operativos, pierden usuarios en favor de Chrome.
La estrategia que hay detrás. Varma afirma que lo que importa es crear “momentos de consideración”, cuando la gente se detiene a elegir un navegador. Señala ejemplos como las pantallas de elección en Europa pues, en virtud de la Ley de Mercados Digitales, los nuevos dispositivos muestran una lista de navegadores. Y Varma afirma que Firefox ha crecido desde su llegada. También está el fin de soporte de Manifest V2 en Chrome, el antiguo sistema de extensiones, más potente para los bloqueadores de publicidad, y que fue abandonado por los navegadores Chromium. Firefox todavía lo admite, y Varma asegura que eso ha traído un aumento repentino de usuarios.




