Se prevé que esta semana comience el debate del proyecto de Presupuesto 2027 presentado por el gobierno. Entre sus estimaciones, el documento establece que las retenciones seguirán siendo clave en la recaudación y, a pesar de las rebajas que regirán desde el año próximo, tendrán aún más peso en la economía.
Con las urnas sobrevolando el debate público, y sin demasiados frentes de conflicto abiertos con Casa Rosada, desde el ruralismo le recuerdan a Javier Milei su gran promesa para con el sector y le piden no enamorarse de se impuesto, que en 2027 le otorgará 12 billones de pesos a las cuentas públicas e incrementará su participación en el PBI.
Lo hizo CRA semanas atrás, en una serie de intervenciones en varias provincias, y ahora recoge el guante la Sociedad Rural de Rosario, que listaron sus demandas para el gobierno y los legisladores.
Más que nuevas rebajas de las alícuotas, que de hecho Javier Milei ya anticipó con un esquema para 2027, desde la entidad rosarina insisten en que aquellas decisiones “dejen de depender de un decreto” y piden al Congreso que trate algunos de los proyectos hoy en carpeta.
Entre ellos, las iniciativas de los diputados Gisela Scaglia y Martín Ardohain, ambos del PRO, aún sin tratamiento desde mayo. Es lo que suele ocurrir con las iniciativas que tienen que ver con el sector agropecuario, generalmente en lo más bajo de la agenda de prioridades legislativas.
Pero además de institucionalizar la rebaja de retenciones por ley, también agitan la necesidad de “blindarse” ante un posible cambio de gobierno.
En ese sentido, entre los pedidos de la Sociedad Rural rosarina se destaca “la derogación del artículo 755 del Código Aduanero, para que crear o aumentar un derecho de exportación requiera ley del Congreso, como establece el artículo 75 de la Constitución Nacional”.
“Con menos peso encima, el sector produce, exporta y mueve la economía. La eliminación no es un costo fiscal: es una inversión que se recupera en una gestión”, expresaron, y recordaron que “el campo carga históricamente con esta discriminación”, que significa pagar impuestos extra a los del resto de las actividades productivas. Los mismos que, luego, “no se coparticipan y no vuelven a las provincias”.

En lo que serán días clave de negociación dentro del Congreso, el agro quiere también incorporar su agenda que, además de retenciones, tiene también otras demandas de larga data.
Algunas de ellas, citó la entidad rosarina, son “que el cereal se pague en la moneda en que cotiza, como ya ocurre con los insumos agropecuarios” y “créditos a tasas bajas y sostenidos en el tiempo”, de manera tal que la producción agrícola deje de lamentarse año a año que pierde posiciones frente a los principales competidores.
“Hoy la Argentina es el único país exportador del mundo que grava sus cereales y el único que obliga a liquidar el 100% de las divisas, mientras compite con países que subvencionan su producción”, recordaron los ruralistas.
Y concluyeron: “El Presupuesto 2027 ya está en Diputados. Es el momento de tratarlo junto con estos proyectos y darle al campo la previsibilidad que necesita para seguir invirtiendo”.




