Se libró una nueva orden de captura internacional por el atentado a la AMIA

El juez federal Daniel Rafecas firmó una nueva orden de captura internacional en la investigación del atentado a la AMIA con el objetivo de indagar a un sospechoso libanés al que se vincula con la fase operativa del ataque cometido el 18 de julio de 1994 y que dejó 85 muertos en Pasteur 633.

Se trata de un acusado que ingresó al país poco antes del atentado con un pasaporte paraguayo a nombre de Hassan Bailoun -también identificado como Hassan Atef Bailoun- aunque aún faltan precisiones sobre su identidad y el origen de este documento.

La nueva orden de captura se libró junto con el procesamiento el lunes último de ocho acusados iraníes y libaneses que van camino a ser juzgados en ausencia, de acuerdo a la ley que habilitó este tipo de procesos en el país. Como se desconoce su paradero actual, se cree que viviría en el Líbano y resulta “imprescindible contar con su presencia durante la sustanciación” de la causa, se ordenó la captura internacional.

El rol del acusado

Bailoun está mencionado en el expediente desde 2023 y se lo vincula con un ingreso a la Argentina 17 días antes del ataque, con documentación paraguaya y desde un vuelo procedente de San Pablo.

La resolución también prevé solicitar al Líbano su detención provisoria con miras a una eventual extradición y requerir a Interpol la emisión de una circular roja. Además, se ordenó insistir ante Paraguay en busca de precisiones sobre la emisión del pasaporte.

Según la investigación, el hombre con el pasaporte a nombre de Bailoun ingresó al país el 1 de julio de 1994 por el aeropuerto internacional de Ezeiza a bordo del vuelo AF 238 de Air France, procedente de San Pablo, y declaró residencia en el Líbano.

Los investigadores ubicaron su llegada al país en una secuencia de llamados telefónicos atribuidos a Salman Raouf Salman, conocido también como Samuel El Reda, agente libanés de Hezbollah, quien acaba de ser procesado como responsable de haber coordinado la etapa final del atentado. Según la causa, lo estaba esperando en Ezeiza.

Samuel Salman El Reda

“No se trata de examinar, de manera aislada, el ingreso al país de una persona de origen libanés con documentación paraguaya no corroborada, sino de determinar si ese desplazamiento, colocado en su contexto temporal, territorial, documental y comunicacional, presenta rasgos compatibles con la dinámica de actuación que se atribuye al grupo operativo de Hezbollah asentado o apoyado en la zona de la Triple Frontera”, explicó el juez en la resolución.

Desde el locutorio del espigón internacional de Ezeiza hubo comunicaciones de Salman -antes y después de la llegada del vuelo- hacia líneas de Foz de Iguazú, en la Triple Frontera. Una de esas llamadas fue dirigida al celular registrado a nombre de “André Marqués”, una identidad que la investigación asocia con la coordinación regional de la estructura investigada.

Después del ataque, el 20 de julio de 1994, una persona identificada como Hassan Atef Bailoun salió de Brasil con el mismo pasaporte paraguayo con el que llegó a la Argentina.

La circulación de Bailoun por el eje Argentina-Brasil-Triple Frontera resulta compatible con los movimientos que se atribuyen al grupo operativo que perpetró el atentado, agregó la decisión judicial.

Ventana crítica

El acusado estuvo en Argentina en “la ventana crítica de la fase final de atentado” y debe procurarse “de manera completa su individualización, localización y sometimiento al proceso”, por eso se ordenó la captura “sin perjuicio de la ulterior precisión que corresponda efectuar sobre su identidad completa, nacionalidad, documentación utilizada y eventual pertenencia orgánica o funcional al grupo ejecutor”.

El juez ordenó que, más allá del tiempo que pasó, se intente el secuestro del pasaporte “y de toda otra documentación identificatoria vinculada con Hassan Bailoun, Hassan Atef Bailoun, Hassan Bailoun o Hassan Bailoon, por constituir no solo eventuales medios de circulación internacional, sino también objetos probatorios centrales para determinar la regularidad o irregularidad de la identidad empleada”.

El  juez federal Daniel Rafecas

El lunes pasado, a pedido del titular de la Unidad Fiscal AMIA Sebastián Basso, Rafecas procesó a siete ciudadanos iraníes y un libanés por el atentado y los acusó de homicidios y lesiones reiteradas, agravadas por haber sido cometidas por odio racial o religioso, mediante el empleo de un elemento idóneo para generar un peligro común, sumado al delito de daño agravado por motivos discriminatorios.

Además, hay otro jerarca iraní que fue requerido para un futuro juicio en ausencia. Se trata de Alí Asghar Hejazi, mano derecha del líder supremo Alí Khamenei, asesinado el pasado 28 de febrero en un ataque coordinado entre Estados Unidos e Israel. Hejazi fue imputado y llamado a indagatoria en abril, desde cuando también rige una orden de captura internacional.