
Panamá puso en vigencia nuevos requisitos para el etiquetado de productos cosméticos, que amplían de 24 a 81 los alérgenos de fragancias que deberán identificarse individualmente. La medida alcanza perfumes, cremas, lociones, champús y otros artículos que contengan estas sustancias por encima de los límites establecidos.
La actualización fue comunicada por la Dirección Nacional de Farmacia y Drogas del Ministerio de Salud mediante la Nota 068/SCV/DFV/DNFD-2026, fechada el 3 de agosto de 2026. El cambio incorpora los criterios del Reglamento 2023/1545, aprobado por la Comisión Europea en Bruselas, Bélgica.
La normativa europea pide declarar los alérgenos cuando superen 0,001% en productos que permanecen sobre la piel, como perfumes o cremas, y 0,01% en aquellos que se enjuagan, entre ellos champús y geles. Hasta ahora, solo 24 componentes requerían identificación individual.
El cambio no significa que los 81 ingredientes estén prohibidos. La obligación consiste en informar claramente su presencia en la lista de componentes, de manera que las personas sensibilizadas puedan reconocerlos y evitar su uso.

Algunas sustancias sí tienen restricciones o prohibiciones adicionales, pero esas condiciones dependen de su evaluación toxicológica particular.
La Comisión Europea explica que la alergia de contacto constituye una reacción específica del sistema inmunitario que puede mantenerse durante toda la vida. Tras exposiciones repetidas puede aparecer dermatitis, mientras una persona ya sensibilizada puede reaccionar ante concentraciones menores, con enrojecimiento, picazón, inflamación o lesiones similares a un eccema.
Los productos introducidos por primera vez en el mercado panameño desde el 1 de agosto de 2026 deben cumplir las nuevas exigencias. La fecha determinante no es cuándo fueron fabricados, sino cuándo comenzó su comercialización, una diferencia importante para identificar cuáles mercancías necesitan etiquetas ajustadas a la lista ampliada.
Los cosméticos que fueron introducidos hasta el 31 de julio de 2026 podrán continuar vendiéndose hasta el 31 de julio de 2028, aunque mantengan el etiquetado anterior. Este periodo transitorio busca facilitar el agotamiento de inventarios y permitir que fabricantes e importadores actualicen gradualmente fórmulas, empaques y expedientes técnicos.

Héctor Rivera, socio líder de Health & Life Sciences para EY Centroamérica, Panamá y República Dominicana, explicó que la adaptación supera el simple reemplazo de una etiqueta. Las compañías deberán revisar formulaciones, expedientes técnicos, listas de ingredientes, empaques e inventarios, además de coordinar las áreas involucradas en cada lanzamiento.
“La anticipación permite a las empresas transformar un cambio regulatorio en un proceso planificado”, señaló Rivera. El especialista indicó que identificar brechas y priorizar los productos afectados puede reducir reprocesos, retrasos o decisiones de última hora, especialmente cuando las modificaciones requieren la participación de equipos de calidad, producción, compras, mercadeo y cadena de suministro.
La lista ampliada también obliga a revisar productos que antes podían utilizar únicamente términos generales como “parfum” o “aroma”. Cuando las concentraciones superen los umbrales fijados, deberán aparecer los nombres individuales correspondientes en el empaque, permitiendo que consumidores con antecedentes alérgicos tomen decisiones basadas en información más específica sobre la composición.

Para los compradores, el principal cambio será encontrar etiquetas más extensas y detalladas. La recomendación es revisar la lista de ingredientes, especialmente cuando exista historial de dermatitis o sensibilidad a fragancias, y suspender el uso si aparecen irritación, picazón, enrojecimiento o inflamación persistente, además de buscar orientación médica.
La actualización fortalece el control preventivo, pero su efectividad dependerá de la fiscalización de productos importados y comercializados en Panamá. La Dirección Nacional de Farmacia y Drogas deberá verificar que los nuevos registros, empaques y mercancías cumplan los requisitos, mientras continúa el seguimiento de alertas internacionales sobre ingredientes prohibidos o incorrectamente declarados.




