
El tiroteo frente a una escuela de El Palomar que terminó con la muerte de un ex comisario de la Policía Bonaerense que llevaba a su hija a clases, derivó en un nuevo cruce entre el gobierno nacional y el de la Provincia por la inseguridad en el conurbano.
Primero se manifestó en sus redes sociales Patricia Bullrich, senadora nacional y ex ministra de Seguridad: “¿Dónde está Kicillof? ¿Va a seguir en silencio mientras los bonaerenses viven con miedo, rodeados de violencia y terror? Y si no se anima a hablar con ellos, prenda la tele: ‘Todos los días pasa lo mismo’, dicen. Nota tras nota, siempre el Conurbano", lanzó la legisladora oficialista.
Además, ironizó sobre la orden judicial que frenó la vigencia del nuevo Régimen Penal Juvenil en la provincia de Buenos Aires: “El colmo: si son menores, quedarían libres por la locura de la jueza garantista”.
Desde la administración de Kicillof la respuesta no tardó en llegar. Fue a través de su ministro de Seguridad, Javier Alonso.
“Patricia, no sea contradictoria. Cuando usted era ministra, sus propias estadísticas mostraban a la Argentina como uno de los países más seguros de la región. Hoy, Monteoliva difunde números similares y, de repente, todo es violencia y terror. ¿En qué quedamos? Explique cómo serían esos resultados sin el trabajo de la Provincia, que está todos los días en los 135 municipios, invirtiendo y fortaleciendo la seguridad con recursos provinciales", comenzó su publicación el funcionario.

Y dejó una queja: “Dejen la chicana, trabajen y devuélvanles a los bonaerenses los miles de millones de dólares que les quitaron. Esos recursos también hacen falta para seguir construyendo una Provincia más segura”.
“Mientras ustedes chicanean en redes, la droga que llega a la Provincia recorre miles de kilómetros atravesando una frontera llena de agujeros que este Gobierno no logra contener. ¿No sería mejor que trabajaran seriamente para impedir que esa droga llegue al territorio bonaerense? Y no se pongan nerviosos. El Gobernador está sólido, trabajando todos los días, recorriendo la Provincia y acompañado por el pueblo bonaerense en las urnas. No gestionan, no invierten, no les importa el prójimo. Nuevamente, ¿será que mostrar indignación en las redes sociales es lo único que saben hacer por los argentinos? Trabajen con seriedad y dejen de mentirle a la gente", concluyó Alonso.
Bullrich no se quedó atrás ante el embate del ministro bonaerense y redobló sus críticas.

“Su ministro responde, Gobernador. Pero estos datos los tiene que tomar en cuenta usted, porque la seguridad de los bonaerenses es responsabilidad de su Gobierno. Primero: la inseguridad no existe solo en las redes sociales, como dice su Ministro. No tomen de tontos a los bonaerenses. Caminen por los barrios, sin militantes, o, al menos, prendan la televisión. Segundo: la Argentina es hoy el país más seguro de la región gracias al esfuerzo que hacemos desde el Gobierno Nacional, muchas provincias y las Fuerzas. Pero ese resultado se logra, en buena medida, a pesar de la Provincia de Buenos Aires”, expuso.
Y detalló: “En los municipios del Conurbano, el índice de homicidios duplica al del resto de la Provincia y al nacional, mientras que los robos con violencia aumentaron más de 150% en el último año. Escudarse en el cuento de los 135 municipios les permitió durante años profundizar sus políticas pro delincuentes”.
“El esfuerzo para sacar a la Argentina de la catástrofe que dejó su Gobierno en 2023 lo estamos haciendo todos, menos su Gobierno de la Provincia de Buenos Aires. Ustedes siguen con más de 20 ministerios, choferes, estructuras gigantes y contrataciones masivas. ¿Cuánto gastan en mantener todo eso? ¿Para qué tienen un Ministerio de la Mujer si no sirve? ¿De verdad no pueden achicarse para poner más recursos donde hacen falta: en seguridad, por ejemplo?“, insistió.
Bullrich, concluyó, sin dirigirse en ningún momento a Alonso: “Gobernador, esta pelea no tiene sentido porque nuestras posiciones sobre cómo combatir la inseguridad son opuestas. Para ustedes, una clara defensa a los delincuentes. Para nosotros, una sola regla: el que las hace, las paga”.




